Francia negó hoy estar implicada en la operación del ejército mauritano contra Al Qaeda en el Magreb (AQMI) en la frontera con Malí, el país al que han sido trasladados los siete empleados de compañías francesas secuestrados el miércoles en Níger.

Un portavoz del Ministerio francés de Exteriores declaró que "no hay fuerzas francesas sobre el terreno" y que la ofensiva de los militares mauritanos "es independiente del secuestro de los empleados" que trabajaban en la mina de uranio que explota Areva en el norte de Níger.

Según fuentes militares en Nuakchot, doce supuestos integrantes de AQMI y dos soldados mauritanos resultaron muertos en la ofensiva lanzada anoche por Mauritania en la frontera con Mali.

Otras informaciones salidas de la zona dan por seguro que los cinco franceses, el togolés y el malgache que trabajaban en la mina de Areva han sido trasladados a Mali, un país donde la organización terrorista se siente más en seguridad.

El presidente de Mali, Amadou Toumani Touré, insistió en que ha puesto en alerta a su ejército, y en que el terrorismo "no es un problema maliense" ya que su país "se considera víctima y rehén" de esta situación.

En una entrevista a la emisora de radio francesa 'RFI' y a cadena de televisión francófona 'TV5', Touré acusa implícitamente de sus vecinos de haber desplazado el problema del terrorismo integrista a Mali al empujar a los grupos salafistas hacia el sur.

"Los que nos acusan no tienen más que impedir a los salafistas a venir aquí. Esa gente no son malienses, han venido del Magreb. No tenemos nada que ver con esta historia,...nuestro Islam es abierto y respetuoso con la vida humana", subraya.

El presidente de Mali explica que los activistas de AQMI se replieguen por ejemplo en territorio maliense porque toda la banda del Sahel-sahariano es "una zona hostil e incontrolable".

El Gobierno francés, aunque afirma no haber recibido ninguna reivindicación de los autores del secuestro, sospecha que detrás está AQMI, que secuestró a Germaneau en abril y que a finales de 2009 también había tomado un rehén francés, Pierre Camatte, que permaneció 90 días en su poder antes de ser liberado gracias a una negociación.

Esta mañana llegaron a París varios empleados franceses de Areva que trabajaban en Níger, y el resto (había unos 50 en ese país africano) deben ser repatriados de aquí al lunes por razones de seguridad.