Hasta 13 milicias palestinas, coordinadas por Hamás, se conjuraron ayer para acabar con el incipiente proceso de paz y anunciaron una ola de atentados contra Israel. El Ejército judío está en alerta en toda Cisjordania desde el martes, cuando un atentado del brazo armado de Hamás dejó un saldo de cuatro muertos.

Entre los grupos armados que ayer declararon la guerra al Estado judío figuran, además de las Brigadas de Al Qasam, brazo armado de Hamás, las milicias de la Yihad Islámica y del Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), más de los comités populares de resistencia y otras facciones próximas al movimiento Al Fatah del presidente palestino, Mahmud Abás.

Abás y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, lanzaron el jueves en Washington las primeras conversaciones directas entre las partes en 20 meses y acordaron reunirse cada 15 días para seguir negociando y alcanzar un acuerdo de paz definitivo dentro de un año.

Abu Obeida, portavoz del brazo armado de Hamás, leyó ayer en Gaza un comunicado conjunto de las 13 milicias en el que éstas advierten de que recurrirán a todas las opciones contra Israel. Abu Obeida, citado por «Efe», habló de emprender acciones «efectivas e influyentes». Y añadió: «No dejaremos que funcionen las negociaciones y responderemos porque son una puñalada en la espalda del pueblo palestino con la que legalizar las colonias (judías en territorio palestino) e ignorar los derechos palestinos».

Entre tanto, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, instó ayer a los palestinos a seguir con la lucha armada y vaticinó que las negociaciones fracasarán. «Resistir es el único camino para rescatar a los palestinos», afirmó. Y aprovechó para amenazar, como acostumbra, a Israel: «Las naciones de la región son capaces de eliminar de la faz de la tierra al régimen sionista».

También el líder de la milicia chií libanesa Hezbolá, Hasan Nasralá, felicitó a Hamás por los últimos ataques contra colonos israelíes y aseguró que las negociaciones «han nacido muertas». En este contexto, el diario israelí «Haaretz» informó de que el presidente palestino está recibiendo fuertes presiones de EE UU para que no abandone el diálogo aunque Israel no prorrogue la moratoria a la construcción en Cisjordania, que expira el próximo día 26. El diario cita a una fuente oficial palestina que descartó que Abás pueda complacer a Washington en este punto. Sin embargo, Abás podría aceptar que la cuestión de los refugiados pueda resolverse principalmente dentro de las fronteras del nuevo Estado palestino. Asimismo, aceptaría la presencia en Cisjordania y en el valle del Jordán de soldados de la OTAN -pero no israelíes- y sólo aceptaría intercambiar territorios con Israel cuando su tamaño y calidad fuesen similares.