Jerusalén,

El titular israelí de Defensa, Ehud Barak, afirmó ayer que el jefe del Gobierno de Israel, Benjamín Netanyahu, llevará en su próxima visita a EE UU un plan «basado en la fórmula de dos Estados» para resolver el conflicto de Oriente Medio. La resistencia del gabinete de derecha y ultraderecha israelí a aceptar un Estado palestino ha causado ficciones soterradas con la administración Obama.

«Bibi (Netanyahu) aceptó en su día los Acuerdos de Oslo, que estipulaban la creación de un Estado palestino junto al de Israel. Creo que ahora, en su visita a Washington, Israel irá con ese principio», dijo Barak en declaraciones al diario Haaretz.

«Hay que comprender que, en su fuero interno, los líderes no se diferencian mucho en su perspectiva sobre la forma que debe tener el tipo de acuerdo final» para solucionar el conflicto, añadió el titular de Defensa. «Es posible, y necesario, actuar para lograr un acuerdo de paz antes de tres años», aseveró Barak, cuyo partido, el Laborista, es el único del anterior gobierno israelí de centroizquierda –partidario del diálogo con los palestinos– que permanece en el actual.

Mientras, un alto mando militar de EE UU anunció ayer en Israel que Obama planea aprobar un programa de entrenamiento de las fuerzas de seguridad que el presidente palestino, Mahmud Abbas, tiene desplegadas en Cisjordania. El entrenamiento, financiado por Washington, será llevado a cabo por militares jordanos.

Israel respalda el programa como una prueba para demostrar la capacidad de Abbas de mantener su control sobre los milicianos, una de sus principales condiciones en las estancadas negociaciones, con mediación de EE UU, para el establecimiento de un Estado palestino.

Pero los radicales de Hamás, que controlan Gaza, estiman que el programa aviva las tensiones entre las facciones palestinas, que, por otra parte, mantienen conversaciones para formar un Gobierno de unidad.