Caracas

El dirigente opositor venezolano Manuel Rosales, alcalde de Maracaibo, abandonó Venezuela, donde está acusado de corrupción, y viajó a Lima como turista sin que hasta el momento haya pedido asilo político, informó ayer el Gobierno de Perú.

Rosales, que vivía en la clandestinidad en Venezuela, donde es procesado por presunta corrupción en lo que él considera un «juicio político» y que está «amañado», comenzó a buscar contactos con el Gobierno y el Congreso de Perú, así como con partidos y empresarios, para conseguir asilo, informó ayer el diario "El Comercio", de Lima.

El líder opositor, que, al parecer, entró en Perú el domingo, también ha pedido asilo a otros países y probablemente decidirá esta semana su país de residencia, agregó el diario peruano.

Se cree que Rosales se aloja en casa de familiares en Lima a la espera de hacer una declaración pública, lo que, según el ministro peruano, puede hacer en su condición de turista.