Pyongyang / Teherán

Corea del Norte pidió ayer a los expertos estadounidenses que supervisan el desmantelamiento de la central nuclear de Yongbyon, la más importante de Corea del Norte, que abandonen el país, según anunció el Departamento de Estado norteamericano.

«Las autoridades norcoreanas han pedido a los expertos y demás personal del Gobierno estadounidense que supervisan el cierre y el desmantelamiento de las instalaciones de Yongbyon que se marchen», aseguró Robert Wood, portavoz del Departamento de Estado. Wood, que describió esta exigencia de Pyongyang como «un paso hacia atrás», añadió que el grupo de expertos ya se está preparando para irse del país. Por la mañana, los inspectores de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) apagaron las cámaras de vigilancia y abandonaron la central de Yongbyon en cumplimiento de la orden de expulsión dictada por Corea del Norte.

Las autoridades norcoreanas anunciaron el martes su retirada de las conversaciones a seis bandas para completar el proceso de desarme nuclear y además dijeron que pretenden reactivar la planta de Yongbyon, en la que se produce plutonio apto para su utilización en la fabricación de bombas atómicas. La medida es una respuesta a la declaración aprobada el día anterior por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en la que se condenaba el lanzamiento de un cohete por Corea del Norte el pasado 5 de abril y se anunciaba un refuerzo de las sanciones contra el régimen comunista de Pyongyang. Mientras, en Irán, el otro país en el punto de mira de EE UU por su programa atómico, su presidente, Mahmud Ahmadineyad, anunció un paquete de medidas para solucionar el contencioso. Ahmadineyad aseguró que el paquete «garantizará la paz y la justicia para el mundo» y que será entregado a las potencias occidentales «en breve».

Por otra parte, la Federación de Científicos Estadounidenses (FAS) ha recomendado al presidente de EE UU, Barack Obama, que reduzca el número de ojivas nucleares hasta el mínimo necesario para la defensa del país y reoriente los misiles hacia las infraestructuras económicas en lugar de hacia las ciudades, poniendo especial énfasis en Rusia, para la que han presentado una lista de doce potenciales objetivos energéticos e industriales estratégicos para la capacidad bélica de Moscú, informó el diario ruso "Kommersant".