Viena

El Gobierno de Corea del Norte anunció ayer que interrumpe su colaboración con la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) y que los inspectores internacionales que vigilan la actividad del reactor de Yongbyon tendrán que abandonar el país asiático.

La medida fue anunciada a la Agencia Atómica por el Gobierno de Pyongyang apenas unas horas después de que el Consejo de Seguridad de la ONU emitiese un comunicado condenando el lanzamiento de un misil norcoreano y anunciando un reforzamiento de las sanciones.

En un comunicado emitido ayer por la Agencia, ésta precisó que Pyongyang ha decidido reactivar la actividad del reactor atómico, que se encontraba en proceso de desmantelamiento. En la actualidad, tres inspectores del Organismo realizan tareas de vigilancia en esa planta nuclear, con capacidad para reprocesar el uranio y producir plutonio, material usado en la fabricación de bombas atómicas.

De esta forma, el régimen norcoreano da una nueva vuelta de tuerca en su enfrentamiento con la comunidad internacional por su conflictivo programa de armas nucleares. Ya horas antes de dar a conocer la ruptura con la AIEA, el Ministerio de Exteriores norcoreano había anunciado que «ya no participará nunca más» en las reuniones a seis bandas -junto a Corea del Sur, EE UU, China, Rusia y Japón- iniciadas en 2003 para lograr poner fin al programa nuclear del país asiático.

No es la primera vez que Corea del Norte anuncia la expulsión de los inspectores internacionales. El 9 de octubre del pasado año, la AIEA vio vetado su acceso a la planta de Yongbyon. Cuatro días después, el régimen estalinista dio marcha atrás y volvió a permitir el acceso de los inspectores, que desde entonces habían realizado sus tareas de control sin impedimentos. La decisión de ayer se produce después de que el Consejo de Seguridad de la ONU condenara el lunes a Corea del Norte por el lanzamiento de un cohete de largo alcance el pasado día 5 de abril. El Gobierno chino continuó con su discurso de «calma y moderación» después de las nuevas proclamas lanzadas por Corea del Norte.