Nueva York

El Consejo de Seguridad de la ONU condenó ayer el lanzamiento de un cohete por parte de Corea del Norte hace una semana, y decidió ampliar las sanciones existentes sobre el país comunista. El consejo, integrado por 15 miembros, votó de forma unánime un comunicado presentado por el presidente del Consejo de Seguridad que pide además que Corea del Norte no realice más lanzamientos.

El organismo llevaba discutiendo este asunto desde que el país asiático llevase a cabo el pasado día 5 el lanzamiento de lo que, aseguró, era un satélite de comunicaciones, aunque EE UU precisó más tarde que el aparato cayó al mar y sostiene que se trata de un misil.

La embajadora estadounidense en la ONU, Susan Rice, declaró que su país está contento con el lenguaje del comunicado, un acuerdo que se ha tenido que pactar tras comprobar que los cinco miembros permanentes del Consejo y Japón no lograban acordar una nueva resolución con nuevas sanciones.

El texto afirma que el lanzamiento «contraviene» la resolución alcanzada en 2006 por el Consejo de Seguridad que insta a Corea del Norte a no lanzar ningún misil balístico. Además, pide tanto al régimen comunista como a otras naciones que «cumplan por completo» con las obligaciones que les impone el texto aprobado por la ONU, incluyendo las sanciones.

La resolución de 2006 permite aun así «ajustes» en las sanciones impuestas, por lo que el Consejo ha decidido establecer un comité que presentará recomendaciones al respecto el próximo 24 de abril. «Estamos reforzando las sanciones un poco», explicó el embajador británico, John Sawers. Rice añadió que EE UU ha establecido «una lista de bienes y entidades» que deben ser añadidos a las sanciones. Por su parte, el embajador japonés, Yukio Takasu, indicó que su país está preparado para «actuar inmediatamente» con su propia lista de sanciones. El embajador chino, Zhang Yesui, comentó, por su parte, que su Gobierno está contento con que el Consejo adoptase un comunicado presidencial en lugar de una nueva resolución. «Nuestra posición ha sido clara acerca de que la reacción del consejo debía conducir a la paz y hacia la salvaguarda de un régimen de no proliferación», añadió el diplomático.