Washington, Los medios de comunicación de Estados Unidos emitieron ayer, por primera vez en los últimos 18 años, sus propias imágenes del retorno al país de los restos de un soldado muerto en una guerra, en este caso en la de Afganistán. La familia del sargento de la Fuerza Aérea Phillip Myers, en uso de una nueva política del Pentágono sobre las imágenes del retorno de ataúdes con militares, autorizó que los medios informaran de la ceremonia en la Base Dover de la Fuerza Aérea, en el estado de Delaware. Myers, de 30 años, pertenecía a una unidad de ingenieros y murió el 4 de abril al explotar una mina junto a un camino en el sur de Afganistán. La Fuerza Aérea informó de que el año pasado había condecorado a Myers con una "Estrella de Bronce" por el coraje demostrado al participar en la campaña afgana. El Pentágono ha impedido la presencia de los medios de prensa en Dover, adonde llegan los ataúdes envueltos en banderas, desde la primera Guerra del Golfo, en 1991. La explicación oficial era que de esa forma se proporcionaba a las familias un ambiente privado para la recepción de los restos de sus caídos, sin la curiosidad de las cámaras.