Roma.- El presidente de la República de Italia, Giorgio Napolitano, continuó ayer con las consultas a los partidos políticos para resolver la crisis de Gobierno abierta en el país, pero la división de opiniones complica su futura decisión. Tras la dimisión del primer ministro, Romano Prodi, está en manos de Napolitano convocar elecciones anticipadas o pedir la formación de un Gobierno provisional que se ocupe de cambiar el polémico sistema electoral. Pero los partidos que han pasado hasta ahora por el Palacio del Quirinal, sede de la República, se han mostrado completamente divididos sobre estas dos opciones. Los ultraderechistas de la Liga Norte expresaron la necesidad de convocar elecciones «inmediatas».