Quito.- El Gobierno de Ecuador y la oposición han trasladado la pugna política interna a la balanza de las calles y a la tarima, desde donde sus máximos representantes intentan convencer a los ecuatorianos, como si se tratara de una campaña electoral. El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, y el alcalde de la ciudad costera de Guayaquil, el socialcristiano Jaime Nebot, que encabeza la oposición, han medido fuerzas en la misma calle guayaquileña "9 de Octubre".

Correa lo hizo el pasado sábado, para festejar su primer año en el poder, mientras que Nebot lo hizo cuatro días después, el jueves, para «defender» a su ciudad y advertir de que la pugna continuará si el jefe del Estado no frena la confrontación. El enfrentamiento, que no ha pasado de lo verbal, también ha sido resonado por los medios de comunicación, que calculan cuál de los dos contrincantes convocó a más adeptos en Guayaquil, un tradicional bastión de la oposición.