Londres.- El ministro británico de Trabajo y Pensiones, Peter Hain, se convirtió ayer en la primera "baja" del Gobierno laborista de Gordon Brown tras presentar su dimisión en relación con un escándalo de donaciones irregulares. «He llegado a la conclusión de que no tengo otra alternativa que dimitir», afirmó Hain, que ocupaba también la cartera para Gales, después de que la Comisión Electoral remitiese el caso a la Policía Metropolitana de Londres, que ha abierto una investigación.

Los problemas de Hain comenzaron en noviembre pasado, cuando admitió que no había declarado donaciones por valor de unas 5.000 libras (unos 6.700 euros) recibidas en el 2007 para su campaña a la vicepresidencia del Partido Laborista, que finalmente no consiguió.

Su situación se agudizó este mes, cuando reconoció que tampoco había declarado donaciones por unas 103.000 libras (136.900 euros) y se conoció que su campaña recibió dinero de un centro de estudios ("think tank") fantasma llamado Progressive Policies Forum, que, según la prensa, no emplea a nadie ni ha dado signos de actividad.

En virtud de la Ley británica de Partidos Políticos, Elecciones y Referendos de 2000, las formaciones deben declarar las dotaciones en un plazo de 60 días desde que éstas fueron propuestas. Hain, que ha formado parte de los Gobiernos laboristas desde la llegada de Tony Blair al poder en 1997, justificó esos retrasos por problemas administrativos y se mostró poco dispuesto a dimitir.

En un primer momento, Brown le expresó su «plena confianza» y, en un intento poco hábil de darle su respaldo, atribuyó lo ocurrido a «una incompetencia». Pero tras el nuevo giro tomado por el caso, el veterano político decidió presentar su dimisión y el premier se apresuró a aceptarla.