Roma.- El Gobierno de centroizquierda que dirige el primer ministro italiano Romano Prodi superó ayer la moción de confianza a la que fue sometido en la Cámara de los Diputados, con 326 votos a favor y 275 en contra, superando así el primer obstáculo de la grave crisis que está atravesando.

La crisis italiana se desencadenó el pasado lunes cuando el minúsculo partido democristiano Udeur anunció su salida de la coalición, dejando a Prodi en minoría en el Senado, donde sólo tenía un escaño de ventaja sobre la oposición.

Es ahí, en el Senado, donde se le presenta hoy a Prodi la verdadera prueba de fuego. Y las cuentas no le salen. Tras la salida de la Udeur, el Gobierno se ha quedado con un 155 senadores, frente a los 156 del centroderecha. Si estos números se mantuvieran, el Gobierno todavía se podría salvar, gracias al voto positivo de seis de los siete senadores vitalicios, que según las previsiones, estarían dispuestos a dar su apoyo a Prodi.

No obstante, la situación se fue complicando todavía más a lo largo de la jornada de ayer. Además de los tres dimisionarios de la Udeur, el Gobierno perdió el apoyo de otros aliados de coalición, como el senador de extrema izquierda Franco Turigliatto, que ya el martes anunció que no le renovará su confianza.

A media mañana, despuntó la decisión de otro miembro de la coalición, el senador del grupo mixto Domenico Fisichella, que también le retirará su apoyo, mientras que los últimos en cambiarse de bando fueron los Liberaldemócratas -el pequeño movimiento que se escindió de la Margarita tras la creación del Partido Democrático-, que cuentan con tres escaños en el Palazzo Madama, sede del Senado italiano. No obstante uno de los senadores liberaldemócratas, Natale D'Amico, se desmarcó de sus dos compañeros, anunciando que votará a favor de Prodi, con tal de lograr así que no se convoquen elecciones con la ley electoral actual, que «no garantizaría la formación de un gobierno capaz de abordar los problemas de este país». Ante esta perspectiva y la posibilidad de perder de modo aparatoso la moción de confianza en el Senado, no se descarta la posibilidad de que Prodi dimita.