Washington.- Los candidatos demócratas a la presidencia de EE UU Hillary Clinton y Barack Obama mantuvieron el lunes por noche (madrugada de ayer en España) un tenso debate televisivo en el que recurrieron a los ataques personales al intercambiarse reproches por el modo en que están llevando a cabo sus campañas electorales, en vísperas de las primarias del sábado próximo en Carolina del Sur.

La alusión a unas declaraciones de Obama sobre el ex presidente republicano Ronald Reagan dieron munición al debate. Obama dijo recientemente que Reagan cambió la trayectoria de América de una forma que ni Richard Nixon ni Bill Clinton lo hicieron.

El senador por Illinois acusó a Hillary Clinton en el debate de haber distorsionado sus palabras para presentarlo como una persona que prefiere a los republicanos frente a los demócratas.

«Yo no dije eso», interrumpió Hillary a su rival. «Lo dijo Bill Clinton», respondió Obama. «Yo soy quien está aquí y no él», le contestó la ex primera dama. «Bueno, a veces no puedo decir contra quién estoy compitiendo», replicó el senador.

Clinton atribuyó además a Obama una asociación con lo que calificó de «patrón de los suburbios», en referencia a un hombre de negocios perseguido por fraude fiscal y que ha aportado cuantiosas cantidades de dinero a la candidatura del senador por Illinois, según informaciones del diario "The New York Times".

El senador de Illinois tampoco perdió ocasión de recordar el pasado de Clinton, afirmando que mientras él trabajaba en «las calles» de Chicago como líder comunitario la ex primera dama era directora de la empresa Wal-Mart -polémica por sus duras, en ocasiones ilegales, condiciones de trabajo-, sillón que ocupó de 1986 a 1992.

El debate coincidió con el día de Martin Luther King y la publicación de un sondeo de la cadena CNN acerca de la aceptación entre los estadounidenses de un presidente negro, raza a la que pertenece Obama. Así, un 72% de los blancos y un 61% de los negros estaría dispuesto a tener a un presidente de esta raza sentado en el despacho oval.

Precisamente es el voto de los negros el que se disputan Clinton y Obama en Carolina del Sur, ya que el 50% del electorado de este Estado es afroamericano. Otra encuesta de la CNN indica que cerca del 60 por ciento de los demócratas negros respaldan a Obama, mientras que sólo el 31 por ciento está del lado de Clinton.