Gaza.- Las autoridades israelíes autorizaron ayer que cinco camiones-cisterna descargaran hidrocarburos en Gaza para la Compañía Palestina de Electricidad de la Franja, lo que garantiza a la empresa combustible para funcionar una semana. Los camiones israelíes, cuya carga es financiada por la UE, no llevaban gasolina, por lo que miles de vehículos de la franja continuarán paralizados. El ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, levantó el lunes por la noche la prohibición de abastecer de combustibles a la Compañía Palestina de Electricidad, que debido a ello dejó de prestar sus servicios el domingo por la noche, lo que dejó sin fluido eléctrico a 800.000 palestinos. Como consecuencia, cinco pacientes murieron en hospitales, según denunciaron el lunes los radicales islámicos de Hamás.

El bloqueo israelí sobre Gaza, que incluye el cierre total de fronteras, es una respuesta al lanzamiento de cohetes artesanales palestinos desde la Franja contra territorio hebreo. Israel ha llevado a cabo también una ofensiva armada que se ha cobrado decenas de vidas palestinas.

Al menos sesenta mujeres palestinas resultaron heridas por la policía egipcia cuando participaban en una manifestación para pedir la apertura del paso fronterizo de Rafah, al sur de Gaza. Otras 15 fueron detenidas por las autoridades egipcias tras intentar atravesar el paso.

El Consejo de Seguridad de la ONU, con la excepción de EE UU, criticó en un debate abierto sobre Oriente Medio el cierre de fronteras con Gaza e instó a la reapertura de los pasos fronterizos con el territorio palestino.

El Consejo calificó la medida de «castigo colectivo» y la tachó de «inaceptable».