Jerusalén.- Fuerzas de seguridad israelíes aseguraron ayer que las graves dificultades energéticas por las que pasa la Franja de Gaza son mayores que las previstas cuando cortaron el suministro de combustible el pasado viernes. El grupo radical Hamás, que controla ese territorio, ya ha anunciado la muerte de cinco pacientes de hospitales por falta de fluido eléctrico. Las carencias son especialmente sensibles en quirófanos e incubadoras.

La ciudad de Gaza pasó ayer su segunda noche a oscuras después de que las autoridades anunciaran el apagado total de la principal planta energética como consecuencia del embargo. No obstante, el sur y el centro de la Franja, que reciben electricidad directamente de Israel y Egipto no se ven afectadas. En total son unos 800.000 de los aproximadamente 1,4 millones de habitantes de este territorio palestino los afectados por la crisis.

Naciones Unidas y organizaciones internacionales de Derechos Humanos han condenado las acciones de Israel, pero Tel Aviv se defiende diciendo que deberían dirigir sus críticas contra los milicianos palestinos que lanzan cohetes artesanales cada día contra el sur de su territorio.

La Comisión Europea, en boca de la titular de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner, pidió al Gobierno israelí la reanudación del suministro de combustible y la apertura de los pasos fronterizos. La comisaria también reclamó «un alto el fuego inmediato» del lanzamiento de cohetes contra Israel. El Gobierno español instó a Israel a restablecer «de inmediato» los suministros y servicios sociales, dado que los castigos «indiscriminados» contra la población civil violan el Derecho Internacional Humanitario, según un comunicado del departamento de Exteriores, en el que también se reclama «a las facciones palestinas que cesen de inmediato el lanzamiento de cohetes contra territorio israelí».

Pese a las graves repercusiones de la crisis en la población, el primer ministro israelí, Ehud Olmert fue tajante: «En lo que a mí respecta, todos los residentes de Gaza pueden andar. No hay combustible para sus coches porque tienen un régimen terrorista asesino que no permite a la gente del sur de Israel vivir en paz», afirmó.

Pese a todo, la presión internacional abrió anoche algunos flancos en la dureza israelí. Así, el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, anunció el levantamiento parcial desde hoy, martes, del embargo de combustible y medicamentos, lo que permitirá a la UE reanudar las entregas de combustible industrial a la principal central eléctrica del territorio. Tras anunciar los planes de relajación del bloqueo, el propio Barak advirtió de que aumentará la presión sobre la Franja.