Jerusalén.- El Ejército israelí mató ayer a tiros al líder de la Yihad Islámica en Cisjordania, Walid Obeidi, cuando iban a detenerle en una localidad próxima a Jenín. Además, al menos cinco palestinos, uno de ellos un niño, fallecieron en dos nuevas incursiones aéreas en la Franja de Gaza. Hamás, que culpó al presidente George W. Bush, de visita en la zona, de la ofensiva, según OTR/Press.

Por otro lado, el presidente de la formación ultranacionalista Yisrael Beiteinu, Avigdor Lieberman, anunció ayer que abandona el Gobierno de Olmert en protesta por las conversaciones de paz.