La página web del diario "Daily Mirror", por su parte, informó de 15 muertos y 50 heridos en el atentado, que se registró en Okkampitiya, en el distrito de Monaragala.

De los heridos, según esta fuente, unos treinta se encuentran en estado crítico.

Por el momento se desconoce la autoría, pero la guerrilla de los Tigres para la Liberación de la Patria Tamil (LTTE) suele recurrir a los atentados contra autobuses de civiles en el país para hacer oir sus demandas.

Según destaca "Tamilnet", el estallido se produce cuando altos mandos militares ceilaneses intentan convencer a las autoridades del sur de país de que cierren todos los colegios durante una temporada antes de lanzar una ofensiva "a gran escala" en la zona tras el fin del alto al fuego.

Este ataque se produce el mismo día que expira formalmente el acuerdo de alto el fuego alcanzado en febrero de 2002 entre el Gobierno ceilanés y la guerrilla de los tamiles.

Reunido el pasado día 2 de enero, el Gobierno decidió poner fin de forma unilateral al acuerdo, aunque éste existía sólo sobre el papel ya que los combates han sido constantes a lo largo de todo el año pasado, en que el Ejército emprendió una ofensiva que ha arrinconado al LTTE en bolsas del norte del país.

Los "tigres" tamiles luchan desde la década de 1980 por un Estado independiente en el norte y el este de Sri Lanka, donde la etnia tamil es mayoritaria, frente a la cingalesa, que domina en el resto del país.

En tres décadas de guerra, han muerto entre 65.000 y 80.000 personas y varios cientos de miles se encuentran desplazadas.

Los esfuerzos de los mediadores internacionales -el último de ellos el enviado de Japón Yasushi Akashi, que visitó el país en los pasados tres días- por salvar el alto el fuego y el proceso de negociaciones de paz, roto en octubre de 2006, han sido en vano.