Islamabad.- En el atentado más sangriento desde el asesinato de la ex primera ministra Benazir Bhutto, al menos 22 personas, la mayoría de ellas policías, murieron ayer y unas 58 resultaron heridas en un ataque suicida perpetrado ante la sede del Tribunal Superior de Lahore, en el este de Pakistán.

El suicida, que conducía una motocicleta, hizo estallar la carga explosiva que portaba a las 11.43 hora local (07.43 en España), cuando los agentes intentaron detenerlo, minutos antes de que se celebrara una protesta de abogados que se habían reunido en la sede de la corte, informó la agencia Efe. Por su parte, el viudo de Benazir Bhutto, Asif Ali Zardari, anunció que enviará una carta al Gobierno paquistaní para que pida una investigación a Naciones Unidas. En una rueda de prensa en Naudero, localidad sureña donde se encuentra el mausoleo familiar de los Bhutto, Zardari explicó que las autoridades paquistaníes no tienen la suficiente «capacidad» para esclarecer la muerte de Bhutto, según el canal privado "Dawn". Zardari presentó la misiva como un «ultimátum» para el Gobierno, ya que si éste no se dirige a la ONU, su formación solicitará formalmente una investigación tras los comicios legislativos.