Washington / Beirut.- Las acciones de barcos iraníes durante el fin de semana junto a tres buques de la Marina estadounidense en el Estrecho de Hormuz, en el área del Golfo Pérsico, fueron interpretadas por el secretario de Estado de Defensa, Robert Gates, como una «violación» del área restringida, poniendo en «riesgo» la seguridad. El Pentágono consideró que las lanchas iban a inmolarse, algo que el Gobierno de Teherán desmiente rotundamente. El incidente provocó la alerta entre las tropas norteamericanas, que se encontraban en posición y listos para disparar cuando se replegaron las embarcaciones iraníes.

Cinco embarcaciones iraníes realizaron supuestas maniobras agresivas y se mostraron hostiles contra tres buques de la Marina de EE UU durante el fin de semana en el Estrecho de Hormuz, una de las principales rutas marítimas del petróleo en el Golfo Pérsico, tal y como afirmó el Pentágono.

Por otra parte, tres soldados irlandeses de la FINUL (fuerza interina de las Naciones Unidas para Líbano) resultaron heridos leves en un ataque con bomba a la entrada de la ciudad meridional de Sidón, según informaron a Efe fuentes médicas y militares.

Estos incidentes se producen en el momento en que el presidente de EE UU, George W. Bush, emprende su gira más amplia por Oriente Medio desde que está en la Casa Blanca. Bush llegará hoy miércoles a Jerusalén. Más de 10.000 agentes se encargarán de garantizar la seguridad de Bush en la ciudad santa, donde se alojará en la suite 622 del histórico hotel Rey David. El presidente palestino, Mahmud Abás, y el primer ministro israelí, Ehud Olmert, acordaron ayer que, pese a las diferencias que los separan, negociarán «todos los aspectos» de un posible acuerdo de paz