Bogotá. La guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia admitió ayer que Enmanuel, el hijo que la rehén Clara Rojas tuvo durante su cautiverio, es el niño que está en una institución de acogida de Bogotá después de haber sido entregado por «personas honradas mientras se firmaba el acuerdo humanitario». El Gobierno acusó a los rebeldes de mentir cuando el mes pasado prometieron liberar a Clara Rojas y a su hijo. La suspensión de esa liberación llevó al presidente Uribe a afirmar que el niño estaba en Bogotá. Las pruebas de ADN confirmaron el viernes que el niño del orfanato es Enmanuel.

El grupo guerrillero Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia reconoció ayer que el niño que se encuentra en poder del Gobierno es el hijo que la rehén Clara Rojas tuvo con un rebelde durante su cautiverio. El anuncio se produce después de que las primeras pruebas de ADN confirmaran que, en efecto, se trataba del pequeño Enmanuel.

El Gobierno acusó a las FARC de «mentir al mundo» cuando ofrecieron liberar, a finales de 2007, a la ex candidata a vicepresidenta Clara Rojas, al hijo que ésta tuvo con un guerrillero en 2004, y a la ex congresista Consuelo González de Perdomo. Autoridades y familiares coincidieron en exigir a la guerrilla que suelte de una vez a los secuestrados, informa Efe.

El pequeño está en poder del estatal Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) desde 2005, y las pruebas de ADN conocidas este viernes establecieron que es el hijo de Clara Rojas.

La guerrilla dijo ayer que tuvo que sacar a Enmanuel de la selva por supuestas «operaciones bélicas» del Ejército, que lo dejó en Bogotá en manos de «personas honradas» y que el Gobierno de Alvaro Uribe «lo secuestró». Sin embargo, el niño fue entregado al ICBF hace más de dos años por estar en malas condiciones de salud.

El alto comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, tachó de «mentirosa, incoherente y absurda» a la guerrilla. Entretanto, el ICBF subrayó que gracias al Estado el menor es ahora un niño «sano y feliz», cuando hace dos años los rebeldes lo tenían al borde de la muerte.