Teheran / Jerusalen.- Irán está enriqueciendo uranio a pequeña escala, con fines de investigación, en centrifugadoras de su planta nuclear de Natanz, lo que contraviene de modo flagrante la última resolución del organismo nuclear de la ONU, según señala el último informe de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), elaborado por su director general, Mohamed al Baradei.

La resolución, aprobada el pasado 4 de febrero, exige que Irán «restablezca la suspensión plena y sostenida de todas las actividades relacionadas con el enriquecimiento y reprocesado, incluidas las de investigación y desarrollo». El informe de Al Baradei está destinado a los miembros de la Junta de Gobernadores de la AIEA y su destino es que los países miembros puedan evaluar el programa nuclear de Irán en su crucial reunión del 6 de marzo.

Las actividades iniciadas por Irán son «un paso adelante en el proceso de aprendizaje para manejar cascadas» de centrifugadoras para enriquecer uranio, aseguró un diplomático cercano a la AIEA que conoce el documento.

En el informe se especifica que los técnicos iraníes inyectaron un gas precursor en 10 centrifugadoras el día 15 de febrero, mientras que el día 22 se hicieron pruebas a 20. Tanto unas como otras siguen en funcionamiento.

En el documento se afirma que la introducción de hexafluoruro de uranio (UF6), un gas precursor que se usa para enriquecer uranio, está siendo vigilada por los inspectores de la ONU.

Desde Jerusalén, el ministro israelí de Defensa, Saul Mofaz, advirtió de que Israel está tomando medidas para defenderse de un eventual ataque nuclear iraní. Mofaz indicó que Israel apoya los llamamientos de EE UU y la UE de llevar el caso ante el Consejo de Seguridad. Israel considera a Irán su mayor amenaza y su preocupación ha ido en aumento en los últimos meses a raíz de las declaraciones del presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, en las que insta a borrar a Israel «del mapa».