Manila.-La presidenta de Filipinas, Gloria Macapagal Arroyo, declaró ayer el estado de emergencia nacional, después de que fuesen detenidos un general, un coronel y un director de la Policía sospechosos de participar en una conspiración golpista. La mandataria hizo el anuncio en una breve intervención televisada a toda la nación en la que aseguró que el intento de asonada había sido abortado. La presidenta no ofreció más detalles sobre el supuesto plan golpista.