Ramala.- El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, ofreció ayer al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas), el gran vencedor de las elecciones legislativas del pasado 25 de enero, su colaboración, pero le pidió que continúe con las conversaciones de paz con Israel. El líder de Al Fatah fue el primer diputado en intervenir durante la primera sesión del recién elegido Parlamento palestino.

Abdel Aziz Duaik fue elegido presidente del Parlamento y Hamas dio a conocer que el moderado Ismail Haniya es candidato para primer ministro. En su alocución ante los diputados, el presidente Abbas reconoció que la victoria de Hamas en los recientes comicios supone una nueva realidad política. «Por ello, Hamas debe formar un nuevo Gobierno. Por mi parte tendrán toda mi cooperación y el apoyo que necesiten, porque el interés nacional es nuestro primer objetivo y está por encima de cualquier opinión personal», dijo Abbas, que está decidido a seguir defendiendo su ideario político durante la recién estrenada legislatura.

Por ello expresó su apoyo a las conversaciones de paz con el Ejecutivo israelí e insistió en que estos acuerdos siguen siendo legítimos. «No aceptamos ni aceptaremos que se cuestione la legitimidad de los acuerdos de paz con Israel», indicó Abbas. «De hecho, desde el momento en que fueron pactados se convirtieron en una realidad política con la que seguiremos comprometidos», subrayó. Abbas recordó a Hamas que debe respetar los Acuerdos de Oslo, por los que logró la victoria electoral.

El Gobierno judío guarda silencio y la oposición muestra su pesimismo

El Gobierno israelí guarda un absoluto silencio sobre el discurso que ayer pronunció en el Parlamento el presidente palestino, Mahmud Abbas, mientras la oposición se muestra pesimista respecto a que el Gobierno de Hamas vaya a abandonar el camino del terrorismo. El Gobierno israelí analizará hoy, domingo, en su reunión semanal, una serie de medidas para presionar a Hamas para que le reconozca y acepte la vía negociadora.

Entre esas medidas están las de cerrar las fronteras a los trabajadores palestinos en Israel, interrumpir el traspaso de fondos económicos de tasas de aduanas e impuestos y suspender las relaciones comerciales.