Teherán.- Unos 50 manifestantes lanzaron anoche bombas incendiarias y piedras contra la embajada de Noruega en Teherán, la capital de Irán, un día después de que los ataques se cebaran en la delegación de Dinamarca. Un incendio a las puertas de la embajada logró ser extinguido, pero la protesta continuó, subrayando la indignación iraní por los dibujos en el mismo día en que el gobierno decidió romper todo lazo comercial con Dinamarca.

Un importante diario iraní, "Hamshahri", anunció ayer que hará un concurso en busca de las mejores caricaturas sobre el tema del Holocausto, para poner a prueba si Occidente aplica el mismo principio de libertad de prensa al genocidio de los judíos que a las imágenes de Mahoma.

El líder supremo iraní, el ayatola Alí Jamenei, afirmó, por su parte, que la publicación de las caricaturas fue una conspiración israelí producto de la rabia por la victoria de Hamas en las elecciones palestinas. Las protestas siguieron desarrollándose ayer en otros países islámicos. Las más numerosas se produjeron en Pakistán, donde más de 10.000 personas celebraron varias manifestaciones pacíficas. En una de las protestas, en Peshawar (oeste de Pakistán), los manifestantes quemaron fotos del primer ministro danés, Anders Fogh Rasmussen. "Alá es grande", gritaron unas 5.000 personas mientras recorrían las calles de Peshawar, gobernada por un coalición de grupos radicales islámicos. Unas 5.000 personas más protestaron contra las caricaturas en la región tribal de Waziristan, fronteriza con Afganistán y donde en los últimos años se han producido constantes enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad de Pakistán y simpatizantes de la red terrorista Al Quaeda.