Damasco / Teherán.- La tensión sigue subiendo en el mundo islámico. Miles de personas salieron ayer a las calles en numerosos países islámicos para protestar por la publicación de caricaturas de Mahoma en la prensa occidental, lo que consideran una gravísima ofensa a sus creencia. Los incidentes más graves se produjeron en Damasco, la capital siria, donde miles de manifestantes incendiaron las embajadas de Dinamarca y Noruega, los dos primeros países en los que se publicaron los dibujos satíricos. Las embajadas de Suecia y Chile, que comparten edificio con la danesa también fueron incendiadas, en una acción que causó al menos cinco heridos.

La Policía siria intervino con gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a los manifestantes llegados a la Embajada noruega tras prender fuego a la danesa, situada a unos seis kilómetros de distancia. Pero los manifestantes consiguieron romper el cerco policial e incendiaron el edificio al grito «Alá es el más grande». A continuación, se trasladaron a la embajada de Francia, a unos nueve kilómetros de distancia, donde finalmente fueron controlados. Decenas de personas fueron detenidas.

Tanto Dinamarca como Noruega han hecho responsables a las autoridades sirias de los desmanes, cometidos al grito, entre otros, de «todas las embajadas occidentales deben arder porque son de los cruzados».

Las autoridades de Copenhague, que han llamado a sus nacionales a abandonar el país, calificaron de «terribles» los hechos y consideraron «inaceptable» que el gobierno sirio no hubiera protegido su legación. Para Dinamarca, los responsables sirios han contribuido a «calentar el ambiente y ahora deben ayudar a enfriarlo». Desde Oslo, el gobierno noruego, que también llamó a la repatriación de sus compatriotas, recordó que las convenciones internacionales imponen al estado anfitrión la obligación de proteger las sedes diplomáticas.

En Palestina, una veintena de personas irrumpieron en un centro cultural alemán de Gaza, donde rompieron ventanas y puertas y quemaron una bandera alemana. En la misma calle, unos 30 palestinos arrojaron piedras contra un edificio de la Comisión Europea.

El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, ordenó, por su parte, a su ministro de Comercio, Masoud Mirkazemi, que revise y cancele todos los contratos comerciales con los países europeos cuyos periódicos hayan publicado las caricaturas de Mahoma. Ahmadineyad aseguró que las caricatura muestran la «insolencia y la grosería» de los periódicos occidentales, a los que calificó de autores de una «odiosa acción».

En indonesia, el país con mayor número de musulmanes del mundo, su presidente, Susilo Bambang Yudhoyono, condenó las caricaturas y tachó de «insensible» la decisión de publicarlas del diario danés. Tras la publicación de las caricaturas, una serie de doce, el 30 de septiembre en Dinamarca, el semanario noruego "Magazinet" las reprodujo el 10 de enero. Esta segunda publicación fue la que abrió la espita de la ira musulmana que ahora recorre el planeta.