El ministro francés de Interior, Nicolas Sarkozy, ofreció ayer meter a la Policía en los colegios para frenar la violencia en las aulas, ante el incremento de docentes que se han dado de baja tras casos muy graves de agresiones a colegas. Con huelgas, ocupaciones nocturnas de colegios y con bajas por considerarse potencialmente víctimas de «un peligro grave e inminente», los profesores de establecimientos escolares difíciles en Francia no cesan su movilización para mostrar su exasperación.