Viena/Teherán.- El director de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), Mohamed El Baradei, consideró ayer que los pasos para llevar a Irán ante el Consejo de Seguridad de la ONU «no son una crisis», sino que suponen una «oportunidad» de disipar el temor a que Teherán utilice su programa nuclear para hacerse con armas atómicas. «Estamos llegando a una fase crítica pero no es una crisis», declaró El Baradei.

La Junta de Gobernadores de la AIEA se reunió ayer para decidir si reenvía al Consejo la cuestión, pero el encuentro terminó sin votar la resolución presentada por Reino Unido, Francia y Alemania -en nombre de la UE-, con el respaldo de EE UU, Rusia y China. La reunión continuará hoy.

El texto debe ser aprobado por mayoría de los 35 miembros de la Junta, que, se estima, se logrará reunir. Forman la Junta Argelia, Argentina, Australia, Brasil, Bielorrusia, Bélgica, Canadá, China, Colombia, Cuba, Ecuador, Egipto, Francia, Alemania, Ghana, Grecia, India, Indonesia, Japón, Corea del Sur, Libia, Noruega, Portugal, Rusia, Singapur, Eslovaquia, Eslovenia, Sudáfrica, Sri Lanka, Suecia, Siria, Reino Unido, EE UU, Venezuela y Yemen.

En todo caso, El Baradei quiso dejar claro que aunque se llegue a un acuerdo, «no se pide al Consejo de Seguridad en esta fase que adopte ninguna acción». El Baradei se refería así al entendimiento alcanzado por los cinco miembros permanentes del Consejo -Francia, EE UU, Reino Unido, Rusia y China- que, el pasado lunes, pactaron que la máxima instancia colectiva de la ONU espere a que el propio El Baradei presente en marzo un nuevo informe sobre las actividades nucleares de Irán,

El Baradei interpretó este acuerdo como una oportunidad a Irán para que atienda las preocupaciones internacionales y cierre la crisis. «Todavía tenemos un mes», añadió. El director de la AIEA instó a Irán a aumentar la cooperación con los investigadores de la Agencia. «Me han dicho que esa es su voluntad», añadió.

El texto sometido a la Junta de la AIEA pide a El Baradei, que «informe al Consejo de Seguridad» de los pasos que, a su juicio, debe dar Teherán para disipar el temor a que su programa nuclear pretenda desarrollar armas atómicas. Se pide a Irán que congele de nuevo sus actividades de enriquecimiento de uranio y que estudie detener la construcción de un reactor de agua pesada que podría ser una fuente de plutonio para armas nucleares.

Además, le pide que ratifique formalmente el protocolo adicional del Tratado de No Proliferación nuclear (TNP) -que permite a la Agencia inspecciones reforzadas- y que otorgue a la AIEA capacidades de investigación adicionales, incluyendo la posibilidad de hacer entrevistas personales y acceder a documentación sobre compras en el mercado negro y equipos de doble uso. Desde Teherán, el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, afirmó que el objetivo de los enemigos de su país es que su Gobierno pierda tiempo en el desarrollo de su programa nuclear, según informó la agencia oficial de noticias IRNA.