Dublín.- El Ejército Republicano Irlandés (IRA) dejó de reclutar y entrenar a nuevos miembros pero todavía sigue recabando datos de sus enemigos y sigue implicado en actividades delictivas pese a haber renunciado a la violencia el año pasado, según revela el último informe de la Comisión Independiente de Observación (IMC) dado a conocer ayer por los Gobiernos británico e irlandés.

Prueba de la actividad del IRA es que la Policía irlandesa registró veinte locales, entre ellos un pub, un hotel y varios bufetes de abogados y contables, sospechosos de una red de blanqueo de dinero de los republicanos, informaron fuentes oficiales.