Bagdad.- El jefe de la misión diplomática de Argelia en Irak y su asistente fueron secuestrados ayer en Bagdad, dos semanas después del asesinato del embajador egipcio tras permanecer cinco días en manos de sus captores. El Ministerio iraquí del Interior confirmó el secuestro de Ali Belarusi, jefe de la delegación diplomática argelina en Bagdad, y de su asistente, Azedin Belkadi, también perteneciente al cuerpo diplomático del país norteafricano.

Ambos fueron capturados por un grupo de hombres armados que viajaban en dos vehículos. El secuestro se produjo detrás del restaurante Al Saa, situado en un elegante barrio en el este de Bagdad, donde se concentra la mayor parte de las embajadas de la capital iraquí.

Este es el segundo secuestro contra diplomáticos árabes en Irak en las últimas fechas, después de que el embajador egipcio en Bagdad, Ihab al Sharif, fuese capturado el pasado 2 de julio por la Organización de Al Qaeda en Mesopotamia, el grupo terrorista dirigido por el prófugo jordano Abu Musab al Zarqaui.

El grupo terrorista retuvo al embajador durante cinco días antes de anunciar su muerte por «apóstata», asesinato confirmado por el Gobierno iraquí. El secuestro y asesinato de Al Sharif, el primer diplomático árabe enviado a Bagdad con rango de embajador en la posguerra iraquí, coincidió con una campaña de la insurgencia contra diplomáticos de países islámicos en Irak.

Siete cadáveres más

El país permanece instalado en la zozobra. Ayer fueron hallados, a noventa kilómetros de Bagdad, los cadáveres de siete iraquíes muertos a tiros. Cinco de ellos pertenecían al Ejército.

El secretario de Defensa de EE UU, Donald Rumsfeld, ha advertido a los legisladores de Irak que no recorten los derechos de las mujeres en el borrador de la nueva Constitución del país.

El ex presidente iraquí Sadam Husein, mientras tanto, ha presentado una queja porque no le es permitido acceder el tiempo suficiente a su abogado, según afirma en unas imágenes de vídeo difundidas ayer por la cadena de televisión por satélite Al Arabiya. A Hussein se le acusa de estar implicado en la masacre, en julio de 1982, de cerca de 150 chiitas en la ciudad de Dujail, como represalia por el fallido intento de asesinarlo. Está previsto que el dictador sea acusado al menos de trece crímenes por los que podría enfrentarse a la pena de muerte.

Por otra parte, una cincuentena de presos retenidos en la base naval de Guantánamo (Cuba) se han declarado en huelga de hambre, informó ayer, jueves, un portavoz del Pentágono, que indicó que la iniciativa comenzó hace tres días.

Desde entonces, algunos de los participantes han empezado a comer de nuevo, declaró el portavoz, Bryan Whitman, quien aseguró que se está vigilando la salud de los huelguistas y que se desconoce la razón por la que los presos decidieron dejar de alimentarse.