TRANSPORTE SOSTENIBLE O ELITISTA

Adrián Fernández
ANÁLISIS - Adrián Fernández
Responsable de Movilidad Greenpeace España

En plena emergencia climática, el avión es el medio de transporte que más crece a pesar de ser el más contaminante. También en España, impulsado por el turismo y la demanda en las islas. Las aerolíneas presumen de tener aviones cada vez más eficientes y de compensar sus emisiones de CO2 mediante la compra de derechos. Pero mientras el número de vuelos crezca muy por encima de su eficiencia, el sector aéreo seguirá incrementando sus emisiones a la atmósfera. Y lo hará acaparando las reducciones logradas en otros campos, como la generación de electricidad, la industria o el transporte por carretera. ¿Merece la pena tanto esfuerzo en reducir emisiones para deshacer este trayecto volando?

Frente a esta situación, es imprescindible una fiscalidad acorde con el impacto sobre el clima. Es sorprendente ver las diferencia de precios entre el avión y el tren, gracias a unas exenciones impositivas sobre los carburantes, los derechos de CO2, y en ocasiones hasta en el IVA. Unos privilegios a los que la Comisión Europea quiere poner fin bajo el principio de «quien contamina, paga»; pero con el riesgo de que el avión recupere un carácter elitista que dejó atrás. Para evitar crear una brecha social donde contaminar esté justificado mientras puedas pagarlo, algunos países plantean penalizar más a quienes más vuelen. O incluso limitando aquellos vuelos que tengan una alternativa terrestre competitiva. Algo más que razonable en términos de impacto ambiental, donde el tren eléctrico sigue siendo imbatible.

Reducir los vuelos innecesarios para poder seguir volando. O al menos, hasta lograr una tecnología sostenible. ¿Pero cuál? El avión eléctrico es aún una utopía, y la compensación de emisiones se ha demostrado poco eficaz. Por eso sector público y privado deben intensificar sus esfuerzos en desarrollar opciones viables –como los combustibles sintéticos– si no queremos que volar vuelva a ser un sueño irrealizable.

Redacción: Joan Lluís Ferrer (coordinador), Luis Mario Arce, Francisco José Benito y Minerva Mínguez. - Diseño y maquetación: Javier Caldito
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