¿Qué significa
0 emisiones netas en 2050?

IAG, grupo de aerolíneas al que pertenece Iberia, ha anunciado un plan para reducir y compensar las emisiones de CO2 hasta llegar a cero en 2050. Para ello invertirá en combustibles sostenibles, renovará su flota con aeronaves más eficientes y buscará alternativas que compensen la huella de carbono de sus aviones

La evolución del transporte aéreo es una historia de progreso tecnológico. También, de progreso social y económico. Hace cincuenta años, subirse a un avión era un lujo reservado a las clases más pudientes. Hoy, el aire se ha democratizado y gracias la aviación se conectan personas, países y culturas, se forjan lazos y se genera comercio y turismo.

La cara B sería su huella en el medio ambiente, un aspecto en el que la industria aérea está totalmente volcada para alcanzar los ambiciosos objetivos de reducción de emisiones. A día de hoy, y según datos de ATAG (Air Transport Action Group), las compañías aéreas son responsables solamente del 2% del total de emisiones a nivel mundial. Y dentro del sector transporte, estas únicamente emiten el 12% del total de CO2. Como refleja la misma fuente, las aeronaves actuales son un 80% más eficientes que las que había en los años 60; y el 80% de sus emisiones provienen de vuelos de más de 1.500km, una distancia que difícilmente se puede cubrir con otro medio de transporte.

Lograr el objetivo anunciado por IAG de cero emisiones netas de CO2 en 2050 requiere avanzar en esta línea y, por ello, compañías como Iberia incluyen “la variable medioambiental” en todas sus operaciones. "La clave es volar de forma más eficiente, minimizando nuestro impacto en el medio ambiente" como explica Teresa Parejo Navajas, Directora de Sostenibilidad de Iberia al desgranar las distintas acciones de la compañía, tanto en sus vuelos como en los aeropuertos donde opera.

Intensidad de emisiones por operaciones vuelo
(gC02 / por pasajero - km transportado)

Renovación de la flota

Sin duda, una de las mayores contribuciones en la mejora de la sostenibilidad aérea la encontramos en la renovación de la flota y la incorporación de naves cada vez más eficientes y, por tanto, con menos consumo e impacto ambiental. En el caso de la aerolínea española, destacan los nuevos Airbus A350-900, que “permiten un ahorro medio de combustible del 25% y una reducción de emisiones de CO2 en la misma proporción en rutas de largo radio”, y el modelo A320neo, que en el corto y medio radio, “reduce un 50% la huella sonora, un 50% las emisiones de NOx y un 15% las de CO2”, cifra la experta.

Con el combustible que se cargaba en los años 90 para hacer un vuelo Madrid-Barcelona, ahora llegamos a Estocolmo volando 3 horas y media”, señala el comandante de Iberia Antonio Villares en alusión a la eficiencia del Airbus A320neo. Y en comparación con un viaje por carretera, sostiene: “En un vuelo Madrid – A Coruña transportamos a 200 pasajeros con unos 2.000 litros de combustible, es decir, 10 litros por persona. Un coche de gama media con 5 pasajeros y 50 litros de combustible, 10 por cada uno, prácticamente no llegaría al destino y tardaría seis veces más”.

Eficiencia de combustible y vehículos eléctricos

En el horizonte y, como es lógico siempre que se habla de movilidad sostenible, está la idea de potenciar el uso de biocombustibles como alternativa al queroseno y avanzar hacia un futuro de aviones comerciales híbridos y eléctricos. Para el comandante esto “será una realidad” de beneficios ambientales inmensurables, pero hasta hacerlo viable se trabaja en otras medidas como, por ejemplo, reducir el peso de los aviones. Más allá del diseño y de los nuevos materiales, en Iberia han sustituido la documentación en papel que utilizan los pilotos para la navegación por una tablet. ¿El resultado? “60 kg de peso menos en cada vuelo, ahorro de 500 toneladas de carburante y la no emisión de 1.500 toneladas de CO2”, apunta Villares.

La movilidad eléctrica sí que está ya muy presente en los vehículos de los equipos que asisten a los aviones y pasajeros en las pistas de los aeropuertos. “El 40% de los que pueden ser eléctricos, ya lo son y, los que funcionan con motores térmicos, cuentan con sistemas específicos para una combustión más limpia”, subraya David Uclés, mánager de gestión de equipos tierra de Iberia.

Cero residuos a bordo

Disminuir la huella medioambiental del transporte aéreo pasa también por otro tipo de acciones que impulsen el reciclaje y la economía circular dentro del sector. Es el caso del proyecto LIFE Zero Cabin Waste, con el que Iberia separa y recicla ya el 80% de los residuos derivados del servicio de catering durante el vuelo. Además, la bolsa de plástico que envolvía los auriculares de Business se ha cambiado por una vitola de papel y, en tierra, en las salas VIP se están sustituyendo gran parte de las latas y botellas de plástico por envases de vidrio retornable, lo que equivale a reducir residuos en un millón de latas y 200.000 envases al año. La aerolínea ofrece también a los pasajeros descargarse la app de Press Reader, con acceso gratuito a 7.000 publicaciones online y el consiguiente ahorro de papel -640 toneladas al año-.

Principales proyectos ambientales

Pero la lucha contra el cambio climático concierne no solo a las compañías, sino también a los viajeros. No se trata únicamente de compensar nuestra huella de carbono al viajar plantando árboles o desarrollando proyectos ecológicos -ya hay iniciativas en este sentido-, también se puede ser partícipes del cambio a través de pequeños gestos. ¿Sabías que haciendo el check-in online en Iberia y descargando la tarjeta de embarque digital en el móvil se pueden ahorrar 80 toneladas de papel al año? ¿Y que si llevas tu propia taza para el café o el té ganará el planeta y, también, - te ahorrarás 50 céntimos a bordo-? Conseguir que los millones de personas que habitamos el mundo nos desplacemos de una manera más sostenible es el objetivo final y hay que alcanzarlo por tierra, mar y, por supuesto, aire.