Mazda CX-6e: electrificación con alma japonesa

Diseño japonés, tecnología pensada para hacer la vida más fácil y hasta 484 kilómetros de autonomía. El nuevo Mazda CX-6e lleva la personalidad de la marca a una nueva generación de SUV 100% eléctricos.

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La electrificación ha cambiado muchas cosas en el automóvil, pero no debería borrar aquello que hace que un coche resulte especial. Con el nuevo Mazda CX-6e, Mazda lleva su forma de entender el diseño y la conducción a una nueva generación de SUV eléctricos. Se trata de un SUV completamente eléctrico creado para quienes buscan dar el paso hacia la movilidad eléctrica sin renunciar al diseño, al placer de conducir ni a esa sensación difícil de medir que provoca un coche cuando, simplemente, apetece ponerse al volante.


Una forma diferente de entender el coche eléctrico

En un mercado en el que cada vez hay más alternativas eléctricas, Mazda ha decidido seguir su propio camino. El CX-6e traslada a esta nueva etapa dos ideas profundamente ligadas a la marca: el diseño Kodo, que busca transmitir movimiento incluso cuando el automóvil está detenido, y la filosofía Jinba Ittai, basada en conseguir una relación natural entre el conductor y su coche.

Mazda CX-6e: electrificación con alma japonesa

El resultado es una propuesta eléctrica que continúa siendo reconociblemente Mazda. Su silueta combina las proporciones contundentes que se esperan de un SUV con unas líneas limpias y elegantes, alejadas de excesos. Una forma de entender el diseño que bebe de la estética japonesa y, en particular, del concepto de Ma: encontrar belleza también en el espacio, en la sencillez y en aquello que se decide eliminar. No se trata de añadir por añadir. Se trata de que cada elemento tenga sentido. Y esa filosofía continúa cuando se abren las puertas y se accede a su comodidad.

Subir y sentir que todo está donde debería estar

La tecnología ocupa un papel protagonista en el Mazda CX-6e, pero procura no convertirse en la protagonista de cada trayecto. Una gran pantalla panorámica de 26 pulgadas concentra buena parte de la información y las funciones del vehículo, mientras que sistemas como el Head-Up Display permiten consultar datos relevantes sin apartar innecesariamente la vista de la carretera. El reconocimiento de voz mediante “Hey Mazda”, el control gestual o la compatibilidad inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto buscan que manejar las funciones habituales resulte sencillo desde los primeros kilómetros. La idea vuelve a ser muy japonesa: tecnología que acompaña en lugar de exigir atención.

A ello se suma una atmósfera interior pensada para hacer más agradable el tiempo que pasamos dentro del coche. Techo panorámico, asientos calefactados y ventilados e iluminación ambiental configurable contribuyen a crear esa sensación de vehículo de categoría superior que Mazda quiere acercar a un público más amplio. Es la filosofía Omotenashi, la conocida y alabada hospitalidad japonesa, trasladada al automóvil: anticiparse a las necesidades de quien entra antes incluso de que tenga que pedirlo.

Mazda CX-6e: electrificación con alma japonesa

Un eléctrico pensado para utilizarlo, no para preocuparse por él

Dar el salto a un coche eléctrico plantea inevitablemente algunas preguntas. ¿Tendré autonomía suficiente? ¿Cuánto tardaré en cargar? ¿Servirá también para viajar? El CX-6e busca que te olvides de esas preguntas cuanto antes porque el vehículo ofrece hasta 484 kilómetros de autonomía WLTP, una cifra que permite afrontar con tranquilidad buena parte de los desplazamientos cotidianos y también plantearse viajes más largos.

Mazda CX-6e: electrificación con alma japonesa

Y cuando toca detenerse, la recarga rápida cobra especial importancia: conectado a un cargador de corriente continua adecuado, puede pasar aproximadamente del 10% al 80% de batería en unos 24 minutos. Traducido a la vida real, la idea es mucho más sencilla: parar, tomar algo, estirar las piernas y continuar el viaje. Menos tiempo pensando en la batería y más disfrutando del destino. Porque un SUV familiar tiene que responder también cuando llega el momento de cargar maletas, hacer una escapada o resolver cualquiera de esas situaciones que no aparecen en una fotografía de catálogo.

El Mazda CX-6e dispone de un maletero trasero de hasta 468 litros al que añade un compartimento delantero de 80 litros. Ese segundo espacio resulta especialmente práctico para guardar cables de carga u objetos que interesa tener separados del equipaje principal. Y con una capacidad de remolque de hasta 1.500 kg, tampoco obliga a dejar determinados planes atrás por haber elegido un vehículo eléctrico. Es, en definitiva, un coche pensado no solo alrededor de su sistema de propulsión, sino alrededor de la vida de quien lo conduce.

Premium desde el principio

Mazda CX-6e: electrificación con alma japonesa

Otro de los argumentos del CX-6e aparece al revisar su equipamiento. Mazda ha apostado por incluir desde las versiones de acceso muchos elementos que en otros modelos obligan a recorrer extensas listas de opciones. Tecnología, confort, sistemas avanzados de asistencia a la conducción y una cuidada experiencia interior forman parte así de una propuesta en la que la sensación premium no depende únicamente de añadir extras. Y es que una buena elección no consiste solo en encontrar el precio más bajo. Consiste en valorar qué estás recibiendo a cambio. En el CX-6e convergen diseño, espacio, tecnología, prestaciones eléctricas y un nivel de equipamiento pensado para competir más allá de lo que podría sugerir su posicionamiento.

100% eléctrico. 100% Mazda

Mazda defiende una estrategia de movilidad en la que distintas tecnologías pueden convivir para responder a necesidades diferentes. El CX-6e representa su interpretación de la opción completamente eléctrica. Una interpretación en la que cambiar el motor no significa cambiar todo aquello que hace reconocible a un Mazda. Sigue estando la atención por el diseño. Sigue estando la búsqueda de una conducción natural. Sigue estando esa inspiración japonesa que prefiere la sencillez al artificio. Solo que ahora se combina con una autonomía preparada para el día a día, recarga rápida y un habitáculo tecnológico concebido para hacer cada desplazamiento más cómodo.

Así que tu próximo coche puede ser racional, práctico y eficiente, pero eso no significa que tenga que dejar de emocionarte.

  • Desde 37.615 € con campañas y ayudas aplicables, el Mazda CX-6e se posiciona como una de las propuestas con mejor relación valor-precio de su categoría.
  • Incluso la versión más equipada, Takumi Plus, está disponible desde 41.065 € incorporando elementos de equipamiento habitualmente reservados a categorías superiores.
  • Opciones de acceso flexibles, con financiación desde 220 €/mes mediante FlexiOpción y renting desde 654 €/mes + IVA.
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