Desde las aulas, se trabaja en una reconstrucción sostenible, justa y con visión de futuro tras la DANA.
La reconstrucción no siempre empieza con ladrillos. A veces empieza escuchando. ¿A quiénes? A los territorios, a las escuelas, a las familias y a los niños y niñas que estudian en ellas. Así nace Sumando Energías por Valencia, un proyecto impulsado por Fundación Naturgy que recoge cuatro ejes de actuación: Personas, Empleo, Medio Ambiente y Educación.
Esta iniciativa busca mirar al futuro con una visión a largo plazo. Lo hace desde las aulas, en cuyos tejados empiezan a instalarse placas solares que no solo generan energía, sino también conciencia, aprendizaje y oportunidades para un alumnado que ha vivido muy de cerca la DANA. Porque reconstruir no es solo volver a lo que había, sino construir algo mejor.
Educación, motor de futuro
Si hay algo que caracteriza a esta iniciativa es que no es un proyecto que nace en un despacho. Surgió a partir de la escucha activa del territorio y de la realidad de los centros educativos valencianos meses después de la DANA. Escuelas que habían vivido situaciones complejas, algunas con daños materiales y otras con un fuerte impacto emocional en el alumnado y en sus familias.
Desde el eje de la Educación, la Fundación ha analizado cómo acompañar a los centros a largo plazo. Y lo ha hecho no solo con respuestas inmediatas, sino con iniciativas que dejarán huella y continuidad. El resultado es una intervención integral que alcanza a unos 130 centros educativos de Primaria, Secundaria y Formación Profesional.
Efigy Schools: acompañar para no dejar a nadie atrás
Efigy Schools es una iniciativa impulsada por Fundación Naturgy que ofrece recursos educativos a docentes de Primaria, Secundaria y Formación Profesional para favorecer el aprendizaje en torno a un nuevo modelo energético, la preservación del medio ambiente y el consumo responsable de la energía. Tras la DANA, Sumando Energías por Valencia ha querido reforzar esta iniciativa alrededor de los 130 centros educativos de la Comunitat Valenciana. Talleres, mentoría, plataformas digitales y actividades de innovación con educadores que forman parte de un programa que busca despertar vocaciones, fomentar la divulgación científica y promover una transición energética inclusiva. Uno de los centros que forma parte de este programa es el CEIP Luis Vives de Silla. Su director, Xavier Madramany, nos explica que este proyecto “nos ha abierto las puertas a todos esos conocimientos que impartimos en clase en la asignatura de conocimiento del medio y que también intentamos inculcar a través del respeto al medio ambiente o de la reutilización de los recursos naturales”. Madramany asegura que estos talleres han sido una oportunidad única para el centro porque “lo han planteado de forma lúdica y didáctica a través del juego”.
Dentro de este marco, también destaca el impulso a iniciativas como EfigyGirls, que beca a niñas para fomentar vocaciones científicas y tecnológicas para contribuir a una educación más equitativa. Porque la transición energética solo será justa si incorpora a todas y todos desde el principio.
Energía solar que educa y transforma
Otra de las acciones más visibles del proyecto es la instalación, puesta en marcha y donación de instalaciones de generación solar en alrededor de 40 centros afectados por la DANA. Pero estas placas no son solo una infraestructura energética: son una herramienta pedagógica viva. Eva Buch, directora de Educación y Divulgación de Fundación Naturgy, reconoce que “detrás de esta instalación hay toda una intención o una puesta en marcha de algo que ya sabemos hacer, que es intentar un cambio desde edades muy tempranas. Siempre hablamos del futuro de la energía y quien toma decisiones es el adulto, pero ese futuro va a ser el presente de estos niños y niñas que ahora están en los colegios de educación infantil y primaria”. No podemos olvidar que la escuela es un espacio seguro, de aprendizaje y de valores compartidos. Ver las placas solares en su propio colegio permite a los alumnos entender la energía renovable como parte de su día a día.
Por su parte, Xaro Escrig, directora general de Innovación e Inclusión Educativa de la Generalitat Valenciana, ha revelado que “Fundación Naturgy ha venido a sumar a la reconstrucción y además está llevando a cabo acciones que se mantienen en el tiempo”. En el caso de las placas fotovoltaicas, que se han podido llevar a cabo en colaboración con la Dirección General de Infraestructuras, se ha comprometido a hacer un seguimiento de un año de todas estas nuevas infraestructuras.
Aprender participando
Otro de los ejes clave del proyecto son las auditorías energéticas técnicas y pedagógicas. Se llevarán a cabo 40 auditorías que van mucho más allá del análisis técnico convencional. Aquí, la energía se aprende, se debate y se gestiona de forma colectiva.
Cada auditoría incluye formación energética para los equipos directivos y la creación de un Consejo Energético Escolar, formado por alumnado, profesorado, familias y personal del centro. Un espacio donde se tomen decisiones, se reflexione sobre consumos y se interiorice que la sostenibilidad también se construye desde lo cotidiano.
Este enfoque participativo tiene un impacto directo en el bienestar emocional de la comunidad educativa. Así lo señala Xaro Escrig: “Los centros educativos nos han hablado de la transversalidad de todas las acciones que se han desarrollado en las diferentes materias en las aulas, que además han creado el Consejo Energético Escolar, donde las propias familias han podido también sumarse y formar parte del proyecto”. La energía, entendida como conocimiento compartido, refuerza el sentimiento de pertenencia y de cuidado colectivo.
Mirar al futuro con esperanza
En muchos municipios valencianos, la DANA ha dejado una huella profunda. Para las familias afectadas laboralmente y los alumnos que viven con incertidumbre cada alerta meteorológica, las escuelas se han convertido en un refugio emocional. En este sentido, Xavier Madramany hace una reflexión: “Miramos hacia el futuro con esperanza de que todo aquello que nosotros hacemos por los alumnos y para los alumnos, con todo lo que la comunidad educativa aporta y con todo lo que organizaciones como Fundación Naturgy aportan, tenga un porqué”.
Sumando Energías por Valencia es un proyecto de reconstrucción con la vista puesta en el futuro. Lo que se siembra hoy en las aulas empezará a florecer mañana en forma de ciudadanos más conscientes, preparados y comprometidos con su entorno. Como resume Eva Buch, poniendo el broche final a esta iniciativa: “La mejor energía que existe es la de las personas y es lo que estamos haciendo en Valencia. Al final teníamos que hacer algo que supiéramos hacer, por lo que una fundación como la nuestra, donde más podíamos apoyar es en una transición energética justa. Yo siempre digo equitativa, igualitaria y que no se deje a las niñas y a las mujeres atrás”.
Emisiones generadas durante este proyecto
1/3217,20 kg CO2 eq
- 45% transporte
- 5% energía consumida
- 38% catering
- 12% alojamiento
Neutros en CO2
2/3Las emisiones generadas equivalen:
- A 3 viajes de una persona en avión de Madrid-Barcelona.
- A 11 árboles absorbiendo emisiones durante un año.
- Al 10% del consumo energético de un hogar durante un año.
Medimos, reducimos, neutralizamos
3/3#BuenaHuella es una iniciativa liderada por Naturgy que reúne a los principales grupos de comunicación del país bajo un mismo proyecto de comunicación sostenible. Se trabaja en la medición, la reducción y la neutralización de las emisiones de CO2 de todos los contenidos, aplicando medidas para minimizar su impacto medioambiental, desde la ideación hasta su difusión.
Esta iniciativa forma parte de la estrategia del grupo Naturgy para seguir impulsando iniciativas que contribuyan a mitigar los efectos del cambio climático y favorecer la transición energética hacia una economía neutra en carbono.
Con #BuenaHuella, Prensa Ibérica también se adhiere a las buenas prácticas de sostenibilidad, minimizando la huella de carbono en la elaboración de estos contenidos, así como en otros que se producen desde la redacción. El compromiso en el proceso de producción y distribución de este proyecto se ha materializado principalmente al contar, para el rodaje del documental, con nuestro equipo de producción con sede en Valencia. De este modo, se han reducido al máximo los desplazamientos.
Asimismo, para el desarrollo posterior de los contenidos hemos trabajado en espacios con ventanales que favorecen el uso de luz natural, una persona del equipo de producción acude caminando a la oficina y el resto utiliza el transporte público para minimizar el impacto medioambiental. A ello se suma que tanto el sitio web como las imágenes utilizadas se han optimizado para reducir al máximo nuestra huella de carbono.