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"Muchos piensan que la gente de campo todavía vivimos en las cavernas"

"Los políticos deberían intentar que lleguen personas a la España Vaciada, porque está esperando ser ocupada"

Manuela Vidal, agricultora de Aspariegos, con su premio eWoman Mujer Rural. | Ana Burrieza

Manuela Vidal, agricultora de Aspariegos, con su premio eWoman Mujer Rural. | Ana Burrieza / B. B. G.

B. B. G.

"Nunca me he sentido discriminada por ser mujer, porque somos iguales a los hombres". Con esta sentencia recogía Manuela Vidal su premio eWoman de Mujer Rural de manos de la diputada de Política Social, Familia e Igualdad, al tiempo que animaba a LA OPINIÓN-EL CORREO DE ZAMORA a continuar con este tipo de eventos que ponen a la mujer en el lugar que le corresponde en esta provincia. La galardonada vive y trabaja en Aspariegos junto a su marido y el pasado mes de junio se convirtió en la primera mujer del Consejo Rector de la cooperativa Cobadu.

–¿Qué ha supuesto para usted el recibir este año el reconocimiento eWoman como Mujer Rural?

–Personalmente, significa un gran reconocimiento tanto para mí como para todas las mujeres. Quiero dejar claro que yo no soy más importante que cualquier otra. Hay muchísimas compañeras que están haciendo el mismo trabajo que desarrollo yo sin que se les reconozca. Y antes lo hacían muchísimo más sin recibir nada a cambio, sobre todo en zonas de la provincia como Sanabria o Aliste. Allí las mujeres eran las que llevaban las riendas de todo, porque no había otro remedio, mientras que los hombres estaban en la taberna.

–¿Cómo describiría a la mujer rural de Zamora en la actualidad?

–Yo la definiría como alguien muy valiente por el simple hecho de vivir en el medio rural. Lo que más me preocupa es la soledad que la mayor parte de ellas sufren en este territorio. Es muy complicado encontrar aquí alguien con quien hablar que sea afín a tus gustos. Sí que puedes cruzarte con un hombre o con personas mayores, pero apenas hay jóvenes, a veces no tienes ni con quién tomarte un simple café. A mí, personalmente, me da la vida tener una conversación, poder dar un paseo en compañía o compartir una charla, es decir, cosas muy sencillas. Eso lo hecho mucho de menos y creo que es el mayor problema de las mujeres en el mundo rural, esa soledad. Pero, afortunadamente, tengo una pareja con la que estoy muy unida, a veces demasiado (risas) por nuestro trabajo. Y mis hijos están todavía conmigo, así que yo estoy más entretenida que otras muchas, no siento tanto esa soledad que puedan sufrir otras mujeres en el entorno rural.

–A pesar de todo ello, ¿considera que la mujer se ha sabido labrar su propio espacio en este ambiente del campo?

–Indudablemente. Y, además, muy merecido, por lo que he comentado anteriormente. Una mujer es capaz de todo. En lo que a mí respecta, nunca me he sentido discriminada por un hombre, si ha habido que echar un saco a donde fuera, con mis mañas lo he hecho, sin ningún problema. Yo aquí veo muchas mujeres que han sido el verdadero alma de la casa y del trabajo. Por ejemplo, la mujer del ganadero vale casi más que él, porque es la que se encarga de llevar la casa y las finanzas, aparte de ayudar a su marido con el ganado. Siempre han estado a la sombra, pero cumpliendo con creces.

Me preocupa la soledad que la mayor parte de la mujeres sufre en este territorio

–Este pasado verano se ha convertido en la primera mujer en entrar a formar parte del Consejo Rector de Cobadu, ¿cuál es su labor en este puesto?

–Participo en los consejos que se celebran y doy mi opinión, exponiendo además alguna propuesta o, si ves que alguno no está muy afinado, aportas tus ideas. De esta manera, puedes conocer cómo funciona la cooperativa. En Zamora tenemos muy poquitas cosas y a veces no vemos el trabajo que se hace desde dentro, solo lo que se hace de cara al público, así que esta es una buena oportunidad de descubrir toda esa labor. A Zamora hay que darle más vida, porque creo que nos sabemos vender poco.

–Viviendo en el entorno rural, ¿qué opinión le merece ese calificativo tan manido de la España Vaciada?

–Creo que se debería enfocar al revés, intentar que a esa España vaciada llegue la gente. Es la España que está esperando que la ocupen personas, porque no hay que olvidar que tenemos una muy buena calidad de vida. Por ejemplo, donde yo vivo, en Aspariegos, está cerca de muchos sitios. Luego es cierto que hay otros lugares, como la zona de Sanabria, que están prácticamente intransitables. Esas son las zonas que los políticos deberían cuidar más.

A Zamora hay que darle más vida, creo que nos sabemos vender poco

–¿Cree que no hay apoyo suficiente por parte de las administraciones en estos territorios?

–Creo que deberían mirar más en qué gastan el dinero, ya sea de fondos europeos o estatales. Por ejemplo, qué sentido tiene que arreglen tanto Zamora capital, si luego la tienen cerrada a los pueblos. Yo dejo el coche en el aparcamiento del centro comercial y tengo que ir andando. No tenían que tener tan cerrada la capital, sino pensar un poco más en que la ciudad vive de los pueblos. Al menos, esa es mi opinión.

–¿Considera que la gente sabe que la ciudad no sería lo que es sin el campo, que son dos territorios que se necesitan mutuamente?

–Creo que muchos ni lo aprecian y que se piensan que todavía vivimos en las cavernas. En la actualidad, tenemos una maquinaria excelente para trabajar el campo y utilizamos de manera habitual Internet para muchas gestiones de nuestro día a día, pero algunos siguen pensando que somos los señores de la boina, con mil respetos para estas personas.

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