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Recompensa a la devoción

La cofradía de Jesús Nazareno celebra el traslado procesional del Santo Ecce Homo aunque acortó el recorrido por el temor a que reaparecieran las lluvias

28-03-2013Meneame
El Cristo del Perdón encabeza la procesión.
El Cristo del Perdón encabeza la procesión.. Foto M. J. C..

MARÍA JESÚS CACHAZO Las lluvias registradas durante todo el día en Toro no impidieron la celebración del traslado procesional del Santo Ecce Homo, uno de los desfiles que organiza la cofradía de Jesús Nazareno y Ánimas de la Campanilla durante la Semana de Pasión. Aunque la lluvia dio una tregua, la hermandad optó por acortar el recorrido del desfile con el objetivo de evitar posibles daños en las imágenes. La decisión fue comunicada por el presidente de la cofradía, José Manuel de la Fuente, a todos los hermanos congregados en el interior del Real Monasterio de Santa Clara. Las reverendas madres clarisas apostadas en la rejilla que separa su clausura en el convento con el mundo exterior, atendieron la petición formulada por los abades en ejercicio que solicitaron permiso para que la venerada imagen del Cristo sangrante atado a la columna pudiera abandonar su «casa» y procesionar por las calles de la ciudad hasta la iglesia museo de Santa María de Roncesvalles y Santa Catalina. Acto seguido, los escribanos pidieron autorización a los abades para organizar el desfile procesional. Desde el más profundo respeto las madres clarisas despidieron con sus cánticos a los pasos apostados en el interior del monasterio y contemplaron con emoción la salida del Ecce-Homo, cargado a hombros por hermanos de la cofradía.

Como manda la tradición, el Cristo del Perdón abrió el desfile procesional, seguido del Cristo atado a la columna y de la Cruz Desnuda, adornada con sudario de encaje. Ante el temor de que reaparecieran las lluvias, el desfile completó en pocos minutos el tramo que separa el monasterio de la iglesia de San Julián de los Caballeros en la que esperaba la Virgen de los Dolores, cubierta con un plástico, para incorporarse a la procesión. El traslado prosiguió por la calle Rejadorada y Rúa de Santa Catalina hasta la iglesia-museo de Santa María de Roncesvalles y Santa Catalina. La Banda de Música «La Lira» acompañó a la venerada imagen del Santo Ecce-Homo y durante el recorrido se congregaron numerosos toresanos que se lamentaron porque, por tercer año consecutivo, la lluvia obligó a acortar el itinerario fijado por la cofradía. El traslado del Santo Ecce Homo en la noche del Martes Santo constituye una de las imágenes más bellas de la Semana Santa de Toro por su sobriedad. De hecho, la imagen del Cristo sangrante atado a la columna es una de las tallas por las que los toresanos sienten una mayor devoción y es la única de la cofradía de Jesús Nazareno y Ánimas de la Campanilla que sobrevivió al incendio que, en abril de 1957, redujo a cenizas muchos de los pasos procesionales de la Semana Santa de Toro.