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"Se echa de menos más información al consumidor sobre los alérgenos"

Fernando García Barrero

´Se echa de menos más información al consumidor sobre los alérgenos´

"La nueva normativa obligará a proporcionar siempre la información sobre los alimentos que producen alergias o intolerancias aunque sean productos no envasados"

26-01-2015TuentiMeneame
Fernando García Barrero.
Fernando García Barrero.

M. S. Fernando García Barrero es director técnico del Laboratorio Sanilab Calidad, donde realiza análisis de clidad de los alimentos. El próximo jueves 29 de enero expondrá su ponencia "Etiquetado según el nuevo reglamento (UE) 1169/2011 en productos alimentarios" en la Jornada "Alérgenos, nueva normativa alimentaria" organizada por La Opinión de Zamora y Sanigest.


- Su ponencia trata sobre el nuevo reglamento del etiquetado de los alimentos. ¿Cuáles son las principales dificultades que se han encontrado las industrias alimentarias?

- Se trata de un reglamento abierto y además es así de forma intencionada con objeto de incorporar nuevas cuestiones según lo vayan recomendando los informes técnicos. Entró en vigor en el año 2011 y  la mayor parte de los puntos no han entrado en aplicación hasta diciembre de 2014. Además, hay bastantes puntos que están pendientes de revisiones,  de modo que es un reglamento que por decirlo de alguna forma está vivo y sujeto a cambios y eso supone un desafío para las empresas que no pueden hacer grandes cantidades de etiquetas y que tienen que estar muy pendientes de los cambios que se puedan producir.

- Si la normativa entró en vigor en 2011 ¿qué ha cambiado a fecha 13 de diciembre?

- Ha entrado en aplicación el núcleo fuerte, la mayor parte del reglamento en sí, a excepción de la información nutricional que de momento no va a ser obligatoria para todos hasta diciembre de 2016.

- ¿Qué tipo de cambios sobre información nutricional entrará en vigor en 2016?

- Esta información sobre la calidad nutricional de los productos hablará del contenido calórico, del contenido en grasas, azúcares, proteínas... algo que hasta el momento era optativo. Estamos acostumbrados a ver estos datos en muchos envases, pero hasta el momento era no era obligatorio excepto si las empresas hablaban de cualidades de su producto como por ejemplo un cierto contenido en vitaminas, entonces tenían que dar la información completa. La novedad supone que todos los alimentos envasados van a tener que incluir esa información básica.

"Estamos integrando la formación de alérgenos en los cursos de manipulador de alimentos"

- Si hablamos de alérgenos, ¿qué cambios han entrado en vigor?

- Hasta el momento en las etiquetas existe información de si un producto contiene gluten o trazas de trigo, la principal novedad es que la Unión Europea , atendiendo al hecho de que la mayor parte de problemas de alergias alimentarias se producen por consumir alimentos no envasados o servidos en una colectividad, es decir un restaurante o una cafetería obliga a proporcionar siempre la información sobre los alimentos que producen alergias o intolerancias.

- ¿Cómo se pondrá en práctica este reglamento en los locales de hostelería?

- Ahí estamos en una situación de impase. La Unión Europea dice que los Estados Miembros podrán legislar en la forma en que esa información se comunica al consumidor final. España deberá que realizar un Real Decreto, del que ya hay un borrador, en el cual se diga de qué manera el responsable de hostelería o de un comercio de venta minorista tendrá que informar a sus clientes de los ingredientes que contengan sus productos y puedan producir alergia. Actualmente, con el reglamento ya en vigor, tendrían que dar la información en el momento de servir, aunque no se solicite. Los establecimientos de cualquier clase deberán disponer de información sobre sus productos y tendrán que poder proporcionarla sin trabas al consumidor que la solicite.

- ¿Esta información podrá ser oral o deberá estar por escrito?

- No tiene por qué ser obligatoriamente por escrito, el reglamento admite que pueda ser oral, siempre y cuando se pueda contrastar que se tiene y que se da, de modo que lo más sencillo es tenerlo escrito en una carta y que se pueda verificar que esa información está disponible de una forma efectiva.

- Entonces, un ejemplo podría ser que en la carta de un restaurante indicaran qué tipo de alérgenos contienen sus platos...

- Esa es una posibilidad, pero también tiene su contrapartida. La teoría es que cuanta más transparencia mejor, pero muchas veces al consumidor se le crea cierta confusión. En algunos ensayos que se han hecho en cartas de restaurantes indicando que un plato contiene algún alérgeno, la gente, incluso aunque no tenga un problema, tiende a descartarlo. Hay cierta percepción de que un alimento sin gluten, por ejemplo, va a ser más sano y no es así, es un alimento apropiado para personas que tengan problemas con el gluten, pero por no tener gluten no van a ser más sanos para todo el mundo.

- Entonces la confusión surge porque los consumidores puedan pensar que los alérgenos son perjudiciales...

- Uno de los problemas que existen es que, aunque la gente cada vez dispone de más información, en ocasiones toda la información que hay no es buena e incluso se producen bulos o confusiones sobre ciertos alimentos. Se echa un poco de menos una campaña de información como en otros cambios importantes que se han producido en la sociedad se han realizado, desde el Gobierno o la propia UE.

- Para las pequeñas empresas de Zamora, por ejemplo, una fábrica de quesos ¿cómo le está afectando?

- Es un buen ejemplo, en este caso se revisan sus etiquetas, que contengan la información obligatoria y en la forma correcta, con especial atención a la posibilidad de que tengan alérgenos . En el caso de los quesos la normativa no obliga a que se destaque el hecho de estar llevar leche porque ya se sabe que el queso se elabora con leche, pero muchos quesos tienen un aditivo necesario para su elaboración llamado lisozima que previene además muchas contaminaciones microbiológicas, pero es un aditivo derivado del huevo, y eso lo tienen que indicar.

- ¿Qué ocurre con los productos que ya estaban a la venta en el mercado en el momento de aprobar la legislación? ¿Hay algún plazo para adaptarse a esta nueva normativa de etiquetado?

- Hay una norma muy sencilla: todo lo que se haya envasado y etiquetado con fecha anterior al 13 de diciembre de 2014 está bien etiquetado si está como antes, lo que se envase y etiquete a partir de esa fecha tiene que ir de conformidad con el nuevo reglamento. Nuestra recomendación es que no se hagan demasiadas etiquetas a la vez por los cambios que aún puedan producirse. Por ejemplo, otra de las novedades que se dan es la obligación de indicar el tipo de aceite o grasa vegetal, y en el caso del de oliva además es muy posible que en un corto periodo de tiempo también obliguen a indicar el origen geográfico de la oliva, es una posibilidad que está en estudio.

- ¿Cree que las empresas están preparadas para dar esta información al consumidor?

Es importante que los empleados o responsables tengan una formación básica en lo que son los alérgenos y nos estamos encontrando que existen muchos cursos diciendo que es obligatorio, esto no es cierto, es obligatorio tener la información, aunque sí es interesante tener esa formación, nosotros desde Sanilab lo que estamos haciendo es integrarla dentro del curso de manipulador de alimentos.