El consejero de Economía y Hacienda de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, participará en la mesa redonda sobre "Emprendimiento en el Mundo Rural" que se celebrará el 24 de noviembre en formato online.

Fernández Carriedo, que trabaja con la previsión de presentar los presupuestos autonómicos de 2021 en las próximas semanas, considera que el emprendimiento en el mundo rural es básico en Zamora y en Castilla y León, y que el cambio de percepción sobre el medio rural abre nuevas oportunidades que hay que aprovechar.

El evento está organizado por Telefónica y LA OPINIÓN-EL CORREO DE ZAMORA, y cuenta con la colaboración de la Fundación Caja Rural de Zamora.

–¿Con la crisis del Covid-19 se ha puesto de relevancia la apuesta por el mundo rural y la vida en los pueblos?

–Efectivamente esta es una realidad. Se ha puesto en valor todo lo que tiene que ver con aspectos muy vinculados a nuestras raíces y con evitar grandes aglomeraciones, lo que se encuentra en el mundo rural. Ahora se empiezan a poner de relieve determinados inconvenientes de las grandes ciudades y las oportunidades que tiene el mundo rural. Los espacios abiertos para evitar aglomeraciones, no depender del gasto del transporte público y tener fácil acceso a la vivienda en mejores condiciones de coste y de habitabilidad son elementos que tienen las ciudades intermedias como son las de nuestra comunidad autónoma y nuestro mundo rural. Nuestra dedicación y esfuerzo tienen que ir dirigidos a aprovecharlo porque podría ser una buena ocasión para poner en valor nuevamente las oportunidades que tiene no solo el mundo rural, sino también las ciudades intermedias como Zamora, Benavente y Toro.

–¿Qué estrategias tiene la Junta para fomentar el emprendimiento en los pueblos?

–Fue un acierto del anterior Gobierno de España y así lo apoyamos en su momento el hecho de que la tarifa plana de los autónomos se extendiera en municipios de menos de 5.000 habitantes. Somos conscientes de que para que se pueda emprender en el mundo rural son necesarias ciertas cuestiones como servicios públicos de calidad. El hecho de que Castilla y León tenga una educación, unos servicios sociales y una sanidad de mayor calidad que la media española y con cierta presencia en el territorio es un dato claramente positivo. En ese contexto, está el conjunto de las ayudas que desde las administraciones públicas podamos otorgar a este tipo de emprendimiento. La semana pasada se ponían en marcha nuevas posibilidades de préstamos en el ámbito de la colaboración de la Junta con Iberaval. Estos préstamos pueden ser muy positivos, con largos tipos de interés por el largo periodo de carencia y con bajo tipo de interés. Muchos emprendedores, incluso algunos afectados por la crisis, pueden ver la oportunidad de desarrollar actividades en el mundo rural. No podemos olvidar que, a pesar de las dificultades, hay algunos sectores productivos muy vinculados al mundo rural que han sufrido menos impacto que otros en la pandemia, por ejemplo el sector agroalimentario. Desde el punto de vista turístico, a pesar de las limitaciones que hay hoy en día, todo hace pensar que cuando comencemos a superar la pandemia, España, que ha tenido una clara orientación turística hacia el sol, la playa y las grandes ciudades, tenga oportunidades en el turismo rural y el turismo de interior, donde Castilla y León es líder. Podríamos constituir, en cierto modo, una alternativa para muchas personas.

–Entre esos servicios para emprender en el medio rural se encuentra Internet y contar con una cobertura de calidad...

–Efectivamente, en la petición inicial que hacemos a la Unión Europea y al Gobierno de España, hemos solicitado que los fondos europeos de nueva generación pudieran incluir la posibilidad de la extensión de Internet en el mundo rural. Esto es básico porque las autopistas de la comunicación son las comunicaciones de hoy en día, son tan importantes o más que las carreteras. En el presupuesto del año 2021, vamos a hacer un esfuerzo especial para avanzar hacia la extensión de Internet en el mundo rural. Queremos aprovechar los fondos de nueva generación de la Unión Europea para que en la parte de digitalización esos fondos se dirijan prioritariamente hacia la extensión de Internet en este ámbito. Es una petición que hemos hecho al Gobierno para que lo defienda ante la Unión Europea.

–¿La pandemia va a obligar a las empresas a hacer cambios?

–Sin lugar a dudas, pero quizá el principal cambio pueda ser acelerar en el tiempo los cambios que estaban previstos a lo largo del medio y largo plazo. Escenarios que manejaban muchas empresas para los próximos diez años se adelantan casi al momento presente. Esta es una realidad del día a día cotidiano y no solo de las empresas, sino del conjunto de ciudadanos. Quién nos iba a decir hace tan solo unos meses con qué normalidad íbamos a vivir el teletrabajo, las videoconferencias, el comercio online, la necesidad de digitalización por parte de las empresas, la necesidad de adaptarse a los retos de la economía sostenible y el cambio que hay respecto del mayor aprecio hacia lo rural. Es un proceso que seguramente se hubiera hecho a lo largo de diez años y que se ha acelerado de una forma muy rápida.

–¿Cómo saldrán Zamora y la comunidad de la crisis?

–La crisis nos va a afectar a todos en el corto plazo de forma negativa. Aunque puede haber algunas actividades que hayan incrementado su demanda como consecuencia de la situación que atravesamos, el conjunto es negativo. Las previsiones económicas son que el impacto de la recesión será menor en Zamora y en Castilla y León que en el conjunto nacional. Tanto Castilla y León como Zamora están ya en recesión, lo que es una mala noticia, pero todo hace prever que va a ser de menos impacto que en el conjunto de España. Después de la pandemia pueden surgir oportunidades porque la gente empieza a valorar lo que nosotros tenemos, medios ambientes saludables, espacios no contaminados, áreas donde no se producen aglomeraciones y valores que van más allá de lo económico y que resultan atractivos para muchísima gente.