Los socialistas zamoranos respaldan la estrategia del partido a nivel nacional, encabezada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que consiste en restar credibilidad a una posible negativa del Partido Popular a Vox en Castilla y León si no viene acompañada de gestos similares en todos los puntos del país donde los de Pablo Casado están gobernando con el apoyo directo o indirecto de los de Santiago Abascal.

Así lo expresa el secretario general provincial socialista, Antidio Fagúndez, quien ha analizado la situación creada tras los resultados electorales del 13 de febrero en la comunidad junto con los cargos equivalentes en otras provincias. Evidentemente hay unos resultados en las urnas que hay que respetar, porque ha sido la opción de los ciudadanos.

Y ahora a quien le corresponde mover ficha es al Partido Popular y Alfonso Fernández Mañueco como ganadores de los comicios. “Ahora lo que toca es que el ganador de las elecciones realice sus propuestas para componer su equipo”. En este sentido el PSOE está dispuesto a escuchar a Mañueco, “a ver qué nos ofrece ”para poder llegar a un posible acuerdo. No se le oculta a Fagúndez que “ a priori es muy difícil que podamos pactar con el Partido Popular por la simple razón de que tenemos unos programas políticos opuestos, antagónicos, con propuestas que son muy difíciles de consensuar” debido a la diferencia de los planteamientos políticos de populares y socialistas. Encima de la mesa está la idea que defiende como persona con más peso en el partido el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, para quien sería una buena estrategia que el PSOE facilitara la conformación de un gobierno monocolor de Mañueco, por ejemplo con una abstención, con el fin de evitar que el Partido Popular se vea obligado a pactar con la extrema derecha.

Una idea que ha tenido ya su réplica en otros órganos del partido y que tampoco acaba de ver el zamorano Antidio Fagúndez. “Intentar abstenernos para que salga un Gobierno del Partido Popular no tiene mucho sentido si nada más pasar la sesión de investidura, en el día a día” de las Cortes Regionales el PP tiene que pactar con Vox todas las políticas que se vayan a poner en práctica. O por ejemplo, si a la hora de pactar los presupuestos se hace con el apoyo de los de Santiago Abascal.

Pecado original

Antidio Fagúndez resta además presión a su propio partido, el PSOE, a la hora de afrontar el resultado de las urnas porque, entre otras cosas recuerda que “el problema lo generó el PP haciendo elecciones en un momento que no tocaba”. El resultado es que han cambiado de socio, de uno con el que estaban trabajando sin mayores problemas como es Ciudadanos por otro de la extrema derecha, como es Vox. Por tanto “es una situación que tienen que gestionar ellos. Para nosotros es una desgracia que la derecha llegue al Gobierno. Pero todo se debe a una estrategia del Partido Popular que les ha salido mal y en lugar de obtener mayoría absoluta lo que han hecho es consolidar a la ultraderecha”.

Y a pesar de todas estas consideraciones el secretario general provincial asegura que los socialistas tienen la mano tendida, pero “nos hace falta una oferta seria, saber que están dispuestos a romper con la ultraderecha en todos los sitios, y no sólo cuando a ellos les interesa para formar Gobierno”.

De las palabras de Antidio Fagúndez se deduce que va a ser difícil un acuerdo de los dos grandes partidos para gobernar Castilla y León, cosa que, por cierto, nunca ha ocurrido en España, y la incógnita está en las negociaciones para formar un gobierno popular en solitario o con Vox.