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Just Eat prosigue su demanda judicial de 295 millones de euros contra Glovo por "competencia desleal"

La empresa de las mochilas amarillas ganó el juicio en primera instancia y su rival decide seguir adelante con la causa y presenta recurso ante la audiencia provincial

Archivo - Repartidor de Just Eat

Archivo - Repartidor de Just Eat / JUST EAT - Archivo

Gabriel Ubieto

Gabriel Ubieto

Barcelona

El conflicto judicial entre Just Eat y Glovo continúa. La primera empresa de reparto ha presentado ante la Audiencia Provincial de Barcelona un recurso para proseguir con la demanda por valor de 295 millones de euros que inició contra la segunda a finales del año pasado. El primer asalto en este litigio lo ganó Glovo, al que un juez de lo mercantil de primera instancia dio la razón y negó que mediante su anterior modelo laboral, de 'riders' autónomos, estuviera ejerciendo una "competencia desleal". Ahora Just Eat, "tras un análisis jurídico exhaustivo", ha decidido continuar con el proceso judicial, según explican a EL PERIÓDICO fuentes de la compañía.

Este pasado julio y tras cinco jornadas de vistas orales, el juzgado número 2 de lo mercantil de Barcelona hizo pública su sentencia mediante la que desestimaba "íntegramente" la demanda interpuesta por Just Eat contra Glovo. La primera consideraba que la segunda ha ido ganando cuota de mercado durante los últimos años mediante un modelo laboral que la Inspección de Trabajo ha ido calificando de fraudulento. Glovo ahorraba costes y podía ampliar y reducir con mayor flexibilidad su operativa al basarse esta en repartidores autónomos y no en asalariados, tal como tiene Just Eat y como la autoridad laboral considera que debiere haber tenido Glovo.

No obstante, en una sentencia contundentemente a favor de la empresa de las mochilas amarillas, el juez consideró que ese modelo laboral que ha ido censurando la Inspección de Trabajo y que la propia empresa Glovo ha abandonado tras las sucesivas y millonarias sanciones era "innovador, tecnológicamente avanzado y que el marco laboral de su regulación resulta controvertido y obsoleto".

El magistrado -famoso por el pionero caso de Celsa contra sus acreedores, en el que acabó dando el control del gigante siderúrgico a los segundos- consideró probado que la progresiva pérdida de cuota de mercado a favor de Glovo y en contra de Just Eat no era por las diferencias laborales, sino por una mejor gestión de la compañía fundada y dirigida por Óscar Pierre. Según la información aportada en la sentencia, actualmente Glovo tiene una cuota del mercado español del 53,8%, frente al 14,5% de Just Eat y un 28,5% de Uber Eats.

Desde Just Eat no comparten la opinión manifestada por el juez y consideran que el empleo de falsos autónomos es el principal responsable de irlos arrinconando a nivel de cuota de mercado. Just Eat fue pionero en España a la hora de contratar directamente a sus repartidores, si bien opera también con flotas de 'riders' subcontratados.

Uno de los argumentos de Glovo durante el juicio, que dio por bueno el magistrado en su sentencia, es que no puede existir "competencia desleal" entre las partes, ya que para Just Eat el reparto directo de comida a domicilio representa una parte minoritaria de sus ingresos, ya que el 80% de su facturación proviene de los servicios que da a restaurantes a través de su aplicación. Es decir, saca más dinero conectando a restaurantes con usuarios, que no llevando la comida de los primeros a casa de los segundos.

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