Los inspectores de Trabajo irán por primera vez a la huelga este próximo 21 de diciembre. Cinco sindicatos de la 'policía laboral' han registrado preaviso de tres jornadas de paros en diciembre, enero y febrero contra la carestía de material técnico y por mejoras salariales. Las centrales reanudan las movilizaciones que desactivaron a principios de año en aras de dar tiempo al Ministerio de Trabajo para que atendiera sus reivindicaciones. Desde el departamento dirigido por Yolanda Díaz no han atendido a sus reclamaciones y CCOO, CIG, SITSS, SISLASS y USESS vuelven a la carga. Si no hay acuerdo previo, la 'policía labora' vivirá en dos semanas su primera huelga en un siglo de historia de la institución. El Sindicato Estatal de Subinspectores de Empleo y Seguridad Social (Seslaess), con fuerte peso entre este cuerpo, no secunda las protestas.

Según los últimos datos de la propia Inspección de Trabajo, en 2020 el cuerpo disponía de 2.005 inspectores y subinspectores, que deben controlar a una población de trabajadora de 20,2 millones de personas. Es decir, tocan a más de 10.000 trabajadores por agente. Una proporción criticada por las centrales y que se ha visto agravada por el aumento de legislación laboral aprobada en los últimos años.

Registro de jornada, planes de igualdad, nueva reforma laboral con sus nuevas fórmulas contractuales... son solo algunas de las novedades que la Inspección de Trabajo ha integrado en el día a día de sus actuaciones, sin contar para ello con un incremento de recursos acorde, según denuncian las centrales. Según datos de la propia vicepresidenta segunda, la actividad inspectora ha aumentado el 355% durante su mandato al frente de Trabajo. A ello se añaden las quejas por la antigüedad de los equipos informáticos y las constantes incidencias con el software.

“Queremos una Inspección fuerte, capaz de afrontar con la misma solvencia que hasta ahora la complejidad que continúa adquiriendo el mundo del trabajo y el impacto en este de las nuevas tecnologías”, declaró el mes pasado la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, en un acto de la Inspección. Según los datos de su Ministerio, en los tres últimos años, la labor inspectora ha aportado a las arcas de la Seguridad Social más de 2.200 millones de euros en expedientes liquidatorios, ha permitido aflorar más de 51.500 falsos autónomos y que 670.000 contratos temporales se transformaran en fijos, entre otros.

"Es una irresponsabilidad abandonar de semejante manera al organismo y a su plantilla. Es peligroso que desde los niveles políticos se engorde el discurso en defensa de la Inspección sin que los compromisos y actuaciones desde dichos niveles vayan en la misma dirección", afirman los sindicatos convocantes en un comunicado. Las cinco centrales han convocado tres días de huelga de 24 horas, que atañen a todos los centros de trabajo y a todos los cuerpos y que tendrán lugar -salvo acuerdo previo- los días 21 de diciembre del 2022, 25 de enero y 22 de febrero del 2023.