La Comisión Europea propondrá mañana un nuevo conjunto de sanciones de hasta el 0,2% del producto interior bruto (que en el caso de España supondría 2.000 millones de euros) para los países con déficit o desequilibrios excesivos, como burbujas inmobiliarias. Los castigos, abanderados por Alemania, serán semiautomáticos y se activarán en una fase temprana del procedimiento para evitar nuevas crisis de deuda como la que ha afectado a Grecia, España, Portugal e Irlanda, informaron fuentes europeas.

El comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, dijo este lunes que espera que las nuevas sanciones puedan aplicarse ya a partir del verano de 2011. Otras fuentes explicaron que lo más probable es que no entren en vigor hasta 2012 y que no tengan carácter retroactivo para los países que están ya expedientados por déficit excesivo, entre los que se encuentra España.

Las sanciones se activarán incluso antes de que se supere el umbral del 3% de déficit previsto en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC) si el Estado miembro en cuestión no realiza los ajustes necesarios para acercarse al equilibrio presupuestario. En ese caso, Bruselas quiere obligar al afectado a bloquear un depósito del 0,2% del PIB. Este depósito se convertirá en una multa si al final del expediente el Gobierno no ha tomado las medidas exigidas para corregir el déficit.

En la actualidad, el Pacto de Estabilidad ya prevé este tipo de multas para los infractores, pero nunca se han aplicado en la práctica. El momento en que se estuvo más cerca de imponer multas fue en 2003, pero Alemania y Francia, que eran los países incumplidores, paralizaron el proceso y forzaron una reforma del Pacto para flexibilizarlo.

Aparte del procedimiento por déficit excesivo, el Ejecutivo comunitario pretende crear un procedimiento por desequilibrios excesivos, que se traducirá en multas de hasta el 0,1% del PIB (en el caso de España, 1.000 millones de euros) para los países que no adopten las medidas recomendadas para frenar su pérdida de competitividad, por ejemplo para los que no eviten la aparición de burbujas inmobiliarias.