Paris.- El presidente de Société Générale, Daniel Bouton, permanecerá en su puesto tras obtener el apoyo del consejo de administración del banco, después de una junta extraordinaria que duró más de cinco horas, según informó ayer la entidad francesa, que añade que el banco creará un comité especial para gestionar la crisis, presidido por el ex presidente de PSA Peugeot-Citroën, Jean-Marín Floz.

«El presidente Daniel Bouton y el consejero delegado Philippe Citerne asumieron sus responsabilidades en la crisis desde el primer momento y presentaron sus dimisiones al consejo de administración», recordó Floz en un comunicado emitido tras finalizar la junta. «El consejo también asumió su responsabilidad y les pidió por unanimidad a ambos que siguieran con su misión. El banco renovó esta confianza en ellos», concluyó el nuevo presidente del comité especial. Bouton presentó su dimisión al consejo el mismo día en que se conoció el fraude de 4.900 millones de euros realizado supuestamente por un broker de la entidad, y que ha desatado toda una serie de especulaciones sobre el banco.

A pesar de que el presidente del Gobierno francés, Nicolás Sarkozy, ha pedido reiteradamente que se depuren responsabilidades en el caso, la decisión del consejo reafirma su confianza en Bouton, que suspendió su sueldo durante seis meses nada más conocer la noticia.

Por otro lado, la entidad anunció a través de un comunicado la creación de un comité especial, compuesto exclusivamente por miembros independientes, para gestionar la crisis. Concretamente, dicho comité tendrá la labor de asegurar que las causas y el tamaño de las pérdidas de "trading" anunciadas por la entidad han sido «completamente identificadas».

Además, se encargará de que se cumplan las medidas que se han puesto en marcha para «prevenir que ocurran incidentes de la misma naturaleza», y velará por que la información proporcionada al respecto por parte del mismo banco refleje los resultados de la investigación que está teniendo lugar al respecto. Por último, el órgano tendrá la labor de asegurarse de que la situación se conduce «en los mejores intereses para el banco, sus accionistas, clientes y empleados», afirma la nota.