Washington.- El FMI redujo ayer su pronóstico de crecimiento mundial para este año en tres décimas, hasta el 4,1 por ciento, debido a la «tensión» e «incertidumbre» que agarrotan a los mercados financieros.

Para Estados Unidos, la fuente de las tribulaciones a nivel mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI), que preside el francés Dominique Strauss-Kahn, constata que los problemas en el sector inmobiliario se han extendido al resto de la economía, donde las manufacturas, el empleo y el consumo han perdido dinamismo. Por ello, el organismo redujo en cuatro décimas su previsión de crecimiento para el país, hasta dejarla en el 1,5 por ciento para 2008. Esa nueva cifra ya tiene en cuenta los previsibles efectos de un plan de estímulo fiscal que el Congreso prevé aprobar en las próximas semanas, señaló ayer Simon Johnson, economista jefe del Fondo.

Un golpe similar al estadounidense encajará la zona euro, a juicio del FMI, pues su economía este año se expandirá un 1,6 por ciento, en lugar del 2,1 que la institución había augurado en su anterior cálculo, en octubre de 2007. En cambio, el organismo mantuvo su pronóstico de que América Latina crecerá un 4,3 por ciento este año, después de que la economía de la región cerrara 2006 con un aumento del Producto Interno Bruto (PIB) del 5,4 por ciento, medio punto porcentual más que lo que el FMI había previsto en octubre.