Al Innova Chef solo le vale ganar hoy. Es difícil de creer, especialmente si se echa la vista atrás en esta temporada de locura en LEB Plata, pero la realidad es que la alargada negativa dinámica de resultados ha dejado a los zamoranos al borde del precipicio. Demasiado cerca del descenso, a falta de dos jornadas para el final de la primera fase, como para no ser obligatorio vencer a Zentro Basket Madrid en el choque de las 19.00 horas y dejar todo a un convulso final de liga con cierre en diferido.

Hace poco más de un mes, el CB Zamora miraba hacia arriba en la clasificación y soñaba con un “play-off” que acariciaba con los dedos. Sin embargo, el equipo de Saulo Hernández entró en una inexplicable mala racha que, con la derrota en Marbella (67-62) de la semana pasada. ha terminado por dejarle sin fuelle y al borde del KO.

Con diez victorias en su haber, los zamoranos necesitan ganar los dos encuentros que restan de la primera fase para disfrutar del máximo número de posibilidades para alcanzar la permanencia. No estaría garantizada, pero habría más papeletas que ganando un único choque y, desde luego, más que perdiendo los dos donde las combinaciones que mandan al “play-off” de descenso al Innova Chef son bastante más numerosas.

En este delicado escenario, los zamoranos afrontan hoy su primer combate por la permanencia siendo su deber ganar a otro de esos equipos que también se la juegan en esta recta final de temporada, un Zentro Basket Madrid que le precede en la clasificación con el mismo número de victorias y que, tras ganar al Reina Yogur Clavijo, aspira a repetir triunfo sobre los de Saulo Hernández entre semana, como ocurriera en el duelo aplazado de la primera vuelta.

Saulo Hernández, ayer en rueda de prensa

Saulo Hernández, ayer en rueda de prensa José Luis Fernández

En aquel último envite, los madrileños se impusieron por un ajustado 65-63. Un marcador en el que se hizo valer su condición de “equipo atípico” en esta liga, como quiso recordar ayer Saulo Hernández. “Son un conjunto único en la categoría. Un equipo en el que la mayoría de sus jugadores superan los dos metros de altura y en la que todos pueden hacer de todos. Todos pueden lanzar, asistir, postear... es un estilo de juego peculiar y complicado de detener”, aseguraba el técnico sobre un rival en el que destacan Roberto Martínez, jugador de mucho talento que sentenció al Innova Chef en la ida; el argentino Agustín Barreiro, un incordio a nivel ofensivo; el pívot luso Pereira; y los nacionales Ballespín y Bastante, entre otros.

Ante semejante rival, Saulo Hernández tiene claro que el Innova Chef tendrá que “intentar que esa ventaja física que tienen no se plasme en el rebote y, en la medida de lo posible, correr e intentar llegar a los minutos finales con opciones” para aprovechar “el hecho de jugar en casa”, que según el propio técnico “debería aportar ese punto de confianza que faltó en Marbella”.

Precisamente, sobre esa falta de confianza habló ayer Saulo Hernández, recordando que “ni el equipo era tan bueno antes ni ahora es tan malo como ellos se piensan” por las seis derrotas consecutivas, si bien reconoce que “la moral está más alta de lo que uno podría imaginarse en esta situación”. Posiblemente por la entrega y compromiso de una plantilla en la que es muy probable que Mario Álvarez, con problemas en una rodilla, y Nnamdy Okonkwo, con dolencias en su espalda, se jueguen hoy el físico en busca de impulsar al Innova Chef hacia un triunfo más que necesario. Una fuerza que no podrán hacer en pista ni Iza, tocado del tobillo en el que se operó esta temporada, ni Molins, cuya lesión en el gemelo no termina de mejorar y le mantiene en muletas.

Juntos, en pista o desde la grada, los hombres del Innova Chef buscarán hoy una victoria capital. Un triunfo que ponga fin a la mala racha, levante su espíritu y haga que ese “buen juego sin la recompensa merecida” que está practicando hace semanas encuentre su premio en el Ángel Nieto. Principalmente porque el castigo por no traducir el esfuerzo en resultados, es la cruel pelea por no descender.