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FÚTBOL / PRIMERA RFEF

Mazazo para el Zamora CF en Domingo de Resurrección al caer en los últimos minutos ante Unionistas de Salamanca

El Zamora, que se adelantó por dos veces con goles de Codina y Mario García, encajó tres dianas en los últimos compases del derbi

Zamora

Mazazo para el Zamora CF este Domingo de Resurrección al perder en los últimos minutos un choque que pareció ganado ante Unionistas de Salamanca, aunque cierto es que los rojiblancos tampoco mostraron su mejor versión. Los locales se adelantaron por dos veces a lo largo del partido, con Codina y Mario García como protagonistas, pero encajaron tres goles en la recta final que privaron de puntos y de la opción de ser terceros en la tabla (2-3).

La Semana Santa llegó a su fin con el mejor broche posible: un derbi regional que convirtió el Ruta de la Plata en toda una fiesta del fútbol. Zamora CF y Unionistas saltaron al terreno de juego entre aplausos de dos aficiones que se volcaron desde las gradas para animar a los suyos en un encuentro en el que Óscar Cano, como estaba previsto, no especuló y apostó por el mismo equipo que ha dado resultados las últimas jornadas y que ya puede considerarse su “once de gala”, al menos hasta este Domingo de Resurrección.

Salió mejor el cuadro charro al terreno de juego y suyas fueron las primeras llegadas, aunque sin peligro para Fermín. En este contexto transcurrieron los compases iniciales hasta que los rojiblancos, conscientes de su necesitad de puntuar, entraron en calor y trataron de igualar fuerzas ante un Unionistas que no se estaba guardando nada. Prueba de ello es que eran los visitantes los que pisaban constantemente área zamorana, pero sin disparos entre los tres palos, que es lo que estaba salvando a los de casa.

Miki Codina buscaba desatascar el juego subiendo con velocidad por banda, pero todo parecía un imposible y superar los tres cuartos de campo se había convertido en una quimera. Cumplido el cuarto de hora de partido, se vivieron las primeras ocasiones: dos saques de esquina sin consecuencias pero que hicieron despertar a los zamoranos o, al menos, les permitieron acercarse a los aledaños de Salvi que no estaba teniendo trabajo bajo palos. Enfrente, Fermín tampoco estaba sufriendo, aunque sí apareció para detener un disparo de Aarón y dar aliento a sus compañeros que, poco a poco, equilibraron fuerzas, aunque seguía faltado una marcha más en el fútbol que estaban presentando.

La falta de continuidad en el ataque se alargó hasta la recta final de un primer tiempo en el que Unionistas acusó el desgaste del inicio y el Zamora supo aprovecharlo con 100% de efectividad. Tras un barullo en el área, Miki Codina, que a esas alturas ya se había desprendido de la máscara protectora con la que comenzó el choque, se convirtió en el más listo de la clase para encontrar el hueco perfecto y de cabeza adelantar a los suyos. Fue un golpe psicológico fuerte para un cuadro charro que había tenido muchos minutos de dominio estéril, pero era el equipo local el que enfilaba el descanso con ventaja, aunque con la imperiosa necesidad de mejorar prestaciones.  

Miki Codina, tras anotar su gol

Miki Codina, tras anotar su gol / J. L. F.

Segunda mitad

El derbi se reanudó sin cambios entre los protagonistas, pero con susto doble: primero por lo que pareció ser una lesión de Carlos Ramos que finalmente pudo continuar (aunque fue sustituido a los diez minutos) y después por una ocasión clarísima de Unionistas que Mario Losada sacó en línea de gol. Los visitantes se lanzaron en busca del empate y encararon a Fermín Sobrón, que volvió a ser un seguro para los suyos y para una afición que coreaba su nombre.

A la contra, el Zamora CF buscaba matar el encuentro, pero seguía sin estar fino en sus acciones. Viendo que el tiempo avanzaba Mario Simón introdujo un doble cambio dando entrada a Pere y a Carlos de Nava, buscando una mayor verticalidad en su juego y las llegadas siguieron sucediéndose mientras el cuadro rojiblanco centraba más energías en defensa que en cualquier otro aspecto del juego.

En este contexto, los visitantes continuaron apretando y rondando el empate, pero el gol de Codina seguía valiendo tres puntos de oro que era necesario conservar.

Una recta final de infarto

Con todos los cambios realizados, el Zamora se dispuso a afrontar la recta final con fuerzas renovadas pero consciente de la necesidad de hacer lo posible por aguantar el resultado. Por su parte, Unionistas quemaba naves y en un córner el balón llegó a Pere que no lo dudó y golpeó para firmar un auténtico golazo. Con el 1-1 no estaba todo dicho y en la siguiente jugada Cano reclamó un dudoso penalti no concedido tras la revisión pero el equipo se vengó. Mario García, a la salida de un saque de esquina y tras un par de rechaces, desató de nuevo la locura al poner el 2-1. Todo parecía hecho y cerrado, pero Unionistas no había dicho la última palabra y cuando el derbi moría, Carlos de la Nava, libre de marca ponía el 2-2, pero el drama no había terminado. La situación invitaba a pensar que ese reparto de puntos (que sería el mal menor) pondría fin al encuentro pero superado el minuto 100, los visitantes daban la estocada con Pere anotando el definitivo 2-3 y enmudeciendo a la parroquia zamorana. Derrota y fuera de play-off.

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