Baloncesto / Primera FEB
Baño de energía para el Caja Rural CB Zamora: Éxito total de la jornada de puertas abiertas del club con cientos de jóvenes apoyando al equipo de Saulo Hernández
Cientos de jóvenes y aficionados disfrutan del entrenamiento del equipo azulón

Carlos Toyos
El Caja Rural CB Zamora disfrutó hoy de un entrenamiento diferente, mágico. Una sesión cargada de energía, transmitida por cientos de sus aficionados más jóvenes que acudieron a la jornada de puertas abiertas propuesta por el club y convirtieron la rutina en toda una fiesta y un baño de energía para los de Saulo Hernández.

Los jugadores no pararon de firmar autógrafos. / Jose Luis Fernández
Una maravillosa tradición que crece
No era la primera vez que la plantilla azulona permitía a su afición el acceso al Ángel Nieto para observar de cerca como es el día a día del equipo de Primera FEB. Sin embargo, la jornada fue una de las más especiales de todas las vividas hasta la fecha. Tanto por la entrega de los escolares asistentes, que no pararon de animar desde la grada cuando no estuvieron participando de la sesión; como por las sonrisas cómplices y los gestos de todos los jugadores hacia los más pequeños.

Kristensen entrega de una camiseta a una aficionada. / Jose Luis Fernández
La mañana arrancó en el Ángel Nieto a las 11.30 horas, con el equipo saltando a pista deseoso de sentirse arropado. El Caja Rural CB Zamora abrió boca al público con una pequeña sesión de tiro mientras las gradas se llenaban y, para cuando ya había tres cuartos de entrada en el pabellón, arrancó el entrenamiento.
Una parte para entrenar, otra para la fiesta y todo el entrenamiento para divertirse
Fue entonces cuando Saulo Hernández, micro en mano, agradeció el apoyo de todos los presentes y dio a conocer el plan de entrenamiento: calentamiento con varios niños y niñas ayudando a sus ídolos a coger temperatura en pista; sesión de trabajo envuelta en silencio y respeto por parte de los escolares (porque "el sábado hay un partido importante frente a Hestía Menorca", como bien recordó el técnico) y, como colofón la parte más lúdica. Aquella destinada a los juegos, los regalos (con camisetas y bufandas para los más afortunados), las fotos y los autógrafos. Sin duda, la parte más bulliciosa y cargada de emoción.

Omar Lo atiende a varios aficionados al final del entrenamiento. / Jose Luis Fernández
El colofón lo puso una foto de familia. Otra más para el recuerdo de lo arropado que está el Caja Rural CB Zamora en la ciudad, de su labor como ejemplo y de un nuevo baño de energía de cara a la recta final de la temporada 2025-2026. n