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Fútbol / Primera RFEF

El Zamora CF, frente a una crisis difícil de valorar

Técnico y jugadores ofrecen una visión tremendista de los malos resultados que están apartando al Zamora CF de los puestos de play off de ascenso

PARTIDO DEL ZAMORA CF - GUADALAJARA

PARTIDO DEL ZAMORA CF - GUADALAJARA / José Luis Fernández

Manuel López-Sueiras

Manuel López-Sueiras

Zamora

El Zamora CF ha desembocado casi sin darse cuenta nadie en una crisis que ha hecho saltar todas las alarmas. Cuatro jornadas sin conocer la victoria han puesto sobre el tapete la validez tanto del relevo de entrenador experimentado como la eficacia de una plantilla que no ha respondido a los cambios efectuados en el mes de enero. La reacción de Óscar Cano al empate contra el Guadalajara sorprendió por la gravedad que implica respecto a la situación de un equipo diseñado para jugar el play off y que se encuentra en caída libre pese a que tan sólo son tres puntos los que le separan del objetivo marcado para la temporada: "Falta ese espíritu que teníamos al principio" cuando se enlazaron muchas jornadas de buenos resultados, pero ahora "el equipo está lejos de esos momentos" dijo el técnico granadino tras protagonizar una reunión con los tres capitanes del equipo en la que el ambiente fue el de que la situación es muy grave. En la reunión de crisis, el propio Carlos Ramos aseguró que "no se puede caer más bajo en cuanto a fútbol" para remarcar además que "es el momento de decirnos las cosas a la cara" dejando entrever que la situación dentro del vestuario es conflictiva para sorpresa de una afición que hasta hace tan sólo unos días se mostraba orgullosa de una plantilla que se mostraba unida y eficaz.

No fue un mal partido

Sorprende que salten todas las alarmas después de un partido, no brillante pero sí discreto por parte de los rojiblancos, un partido en el que el trabajo en ataque fue intenso y constante casi durante los 90 minutos, con ocasiones claras, y sucesivas internadas en el área contraria que hubieran sido destacadas por todos si el resultado final no fuese ese empate que a todos nos ha sabido a derrota. No jugó mal el Zamora de Cano del centro del campo hacia arriba o al menos rindió a un nivel que le hubiera hecho ganar muchos partidos, pero la defensa del pasado domingo estuvo muy lejos de la que le caracterizó en los mejore momentos de la temporada.

Óscar Cano asegura que lo ha probado todo, pero mantiene sólida esa línea de tres centrales que toda la afición ha respetado hasta el momento. Aunque esa obsesión por que Markel se incruste entre los tres pilares defensivos puede ser más un estorbo que un refuerzo, pensando además que, con esta disposición, el equipo se repliega con una línea defensiva de seis jugadores, cuando bajan los carrileros.

Pérdidas de balón

Otro de los problemas que mostró el Zamora ante el Guadalajara fue la abundancia de pérdidas de balón en un equipo que, precisamente este domingo, optó por un tribote de tres jugones como son Carlos Ramos, Marcelo y Kike Márquez que sirvió para canalizar constantes ofensivas sobre la portería visitante, pero tendrá que estudiar además el equipo técnico hasta qué punto supuso una ventaja para el enemigo a la hora del repliegue. Son cuestiones que cualquier aficionado podría plantearse y que entran dentro del siempre opinable terreno de la táctica o de la estrategia: el equipo sufrió en defensa -al final tan sólo lo pagó en el gol del empate- pero fue un buen equipo en ataque, con un Abde que honra a quién decidió ficharle en enero. La afición zamorana tiene tradicionalmente escasa paciencia con su equipo al que no duda en pitar en cuanto las cosas no se desarrollan de forma brillante, pero lo que sí resulta sorprendente es la reacción que experimentaron, para asombro de todos, tanto el entrenador como los jugadores.

La rueda de prensa posterior al partido vino a descubrir que la situación interna del equipo es muy delicada, mucho más de lo que se suponía hasta entonces desde fuera del vestuario. Óscar Cano llegó a poner el cargo a disposición de la dirección del Club -sin ningún problema de índole económico, aseguró- al tiempo que reconoció que desconoce cómo solucionar los problemas que ayer mostró su equipo, especialmente en cuanto a las numerosas pérdidas de balón. Pocas veces un técnico del Zamora ha realizado un ejercicio de sinceridad como el de Cano el domingo por la noche en una larga intervención que no necesitó casi preguntas: “Esto va más allá de este partido”, comenzó destacando el técnico andaluz, “desde hace semanas nos falta ese espíritu que teníamos durante tantísimo tiempo, ganásemos o perdiésemos”. Cano reconoce, sin que nadie se lo haya cuestionado, que ha intentado de diversas formas buscar soluciones pero “no estamos dando el nivel que tiene esta plantilla”.

Malas sensaciones

El problema para el entrenador “son las sensaciones” que él mismo califica como “muy malas” y anuncia que “tienen que cambiar cosas porque así no vamos a poder competir contra casi nadie”, abundando en esa descripción trágica de la situación del Zamora. “Algo pasa, no sé si es nerviosismo… no lo sé. Hemos cambiado, han jugado todos los jugadores habidos y por haber, ponemos arriba el que la retiene, el que es rápido, los dos juntos, gente de uno u otro perfil por fuera, carrileros más o menos ofensivos, centrales por fuera y por dentro. No podrá decir nadie que no ha tenido la oportunidad ni que no lo hemos probado todo”, y en esos términos se pronunció delante de los capitanes para saber “qué sentís” -ante Fermín, Carlos Ramos y Kike Márquez- y el mensaje que transmitieron los jugadores fue desolador, como el propio Carlos Ramos transmitió tras el partido en un tono dramático: "Las sensaciones son terribles en cuanto a fútbol" para asumir que la responsabilidad radica en los jugadores y "no hay que mirar a otro lado. Óscar Cano es un entrenador espectacular y somos nosotros los que estamos dando un nivel pésimo. No se puede caer más bajo en cuanto a fútbol”, aseguró el centrocampista zamorano de forma sorprendente y tal vez desproporcionada.

Cano cree que la sensación de desconcierto es general dentro del Club tras este cambio en la trayectoria del equipo: “Algo pasará porque desde el partido contra el Ferrol, el equipo ha dado un cambio brutal en cuanto a energía”. “A veces pienso si soy yo el que tiene agotado el discurso, pero si el problema soy yo, no tengo ningún problema. Encontrar una sola causa es engañarnos, estamos muy acostumbrados a mentirnos a nosotros mismos. Probablemente haya muchas razones”, aseguró para insistir en que “lo que sí tengo son muy malas sensaciones porque el equipo no tiene energía, no está compitiendo. Es la realidad”.

Jugar emocionados

Niega Cano que exista un problema de tono físico y explicó que la exigencia en los entrenamientos está siendo máxima a los jugadores y prefiere buscar el problema en lo emocional. Recordó una sentencia que le aportó el segundo entrenador del Ferrol tras el partido: “La diferencia es que vosotros jugáis emocionados. Y eso era de lo que más orgulloso me sentía porque, ganara o perdiera, veía un equipo fiable en lo emocional”.

Y no tiene reparos el técnico en asegurar que “así es imposible jugar el play off”, aunque no duda de los recursos de la plantilla para lograrlo y por eso decidió fichar por el Zamora. “Si la gente considera que yo soy el problema o quien tiene que irse, pues no pondré ningún impedimento porque los entrenadores siempre estamos en el alambre, somos funambulistas. Lo que quiero es que el Zamora vuelva a tener aquella energía y si para ello tiene que venir el que sea, mañana mismo de manera totalmente gratuita soy yo el que dejo paso. La única forma que tengo de agradecerle a Zamora todo lo que me ha dado es no ser un estorbo”.n

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