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Llega 2026, un año cargado de ilusiones para el deporte zamorano

El deporte zamorano afronta ya el año 2026 que se presenta cargado de ilusiones y que puede deparar grandes alegrías para clubes y deportistas que luchan en esta tierra contra innumerables contratiempos propios de una provincia como esta en la que cada día es más difícil ser competitivo tanto en la élite como en la cantera

El Zamora CF está llamado a luchar por el ascenso a Segunda División este año. | ZCF

El Zamora CF está llamado a luchar por el ascenso a Segunda División este año. | ZCF

Manuel López-Sueiras

Manuel López-Sueiras

Zamora

A nadie debe escapársele que el Zamora CF tiene las cartas necesarias para intentar este año el ascenso a la división de plata del fútbol español, un salto que ya estuvo muy cerca de alcanzar en aquellas eliminatorias de Castellón o Vallecas y que ahora se ve más creible que en aquellos tiempos del mandato de José María Casas con un club muy condicionado por sus justísimos recursos económicos.

El CB Zamora intentará colarse entre rivales de altísimo nivel para disputar el play off. | CBZ

El CB Zamora intentará colarse entre rivales de altísimo nivel para disputar el play off. | CBZ

La llegada de la familia Páez al Ruta de la Plata le ha dado por fin al Zamora la tranquilidad que había perdido en los largos años de la travesía en el desierto con las últimas y desgraciadas directivas que culminaron con la presidencia de Víctor Aldama.

En el tiempo de descuento llegaron los Páez a Zamora casi de forma milagrosa y ya en la pasada campaña su buena gestión se quedó muy cerca de la fase de ascenso, objetivo por el que adquirieron el Club, y en este nuevo intento, todo parece indicar que los rojiblancos tienen capacidad para, al menos, intentar dar el salto a la Segunda División en la que nunca ha estado este equipo.

No resultará sencillo porque en el fútbol resulta muy difícil mantener y alargar las rachas positivas porque el potencial económico de los rivales es importante, pero Óscar Cano está capacitado para llevar al equipo al ascenso y a la plantilla nadie le puede acusar de no poner todo de su parte para lograrlo.

No menos ilusionante está resultando la temporada y se presenta el futuro para el CB Zamora. El equipo de Saulo Hernández ya puso el listón muy alto en la pasada campaña en la que no sólo alcanzó el objetivo de la permanencia en su primer año, sino que se codeó con gran dignidad con el resto de los rivales.

Superar aquello se plateaba como muy complicado al comienzo de esta temporada, pero este CB Zamora Caja Rural está superando todas las expectativas sustentado en un enorme trabajo de cohesión de todas las estructuras del club, comenzando por la cantera y finalizando por la estructura organizativa de todas las secciones de este club que figura entre los más veteranos de Castilla y León.

Las expectativas se han superado, ya nadie habla de conseguir la permanencia y el objetivo está situado ahora mismo en alcanzar los puestos de play off. Jugar por el ascenso sería un nuevo hito deportivo para la entidad independientemente de que alcanzar el ascenso es impensable con el enorme nivel competitivo que muestran los grandes favoritos como son Obradoiro, Coruña, Estudiantes, Palencia o cualquier otro que pueda introducirse entre ellos.

En una situación similar se encuentra el CD Zamarat pese a que esta campaña ha visto reducido su presupuesto a la mitad. Esta circunstancia, sin embargo, no ha supuesto un descenso comparable del nivel competitivo que presenta el Recoletas. Raúl Pérez ha conseguido conformar una plantilla muy fiable que pese a haber tenido que superar el contratiempo de las numerosas lesiones que le frenaron en la precampaña y le siguen condicionando hasta la actualidad, se está mostrando muy competitiva y capaz de jugar un año más la fase de ascenso si finalmente puede contar con el equipo al completo y las jovencísimas jugadoras siguen acumulando experiencia.

El equipo de Liga Challenge se ha situado en una magnífica sexta posición que debe de cuidar e incluso intentar mejorar en una segunda vuelta que se presenta también muy ilusionante en su caso.

Y continuando en la senda de la ilusión, no podemos olvidar el Balonmano Zamora Caja Rural. El equipo pistacho no tuvo suerte en la pasada campaña y se bajó del ascenso a Plata en el último partido de la temporada en la fase de ascenso de Córdoba. El Club ha sabido superar aquella gran decepción apostando por la continuidad en el banquillo y en gran parte de la plantilla, y la recuperación es patente con un equipo al que ya nadie le discute el primer puesto en la clasificación y una plaza en una nueva fase de ascenso que, esperemos, se dispute en el Ángel Nieto de Zamora, un escenario que muy pocos clubes españoles pueden superar en la actualidad.

El BM Zamora es, sin duda, el equipo zamorano que más opciones tiene de celebrar en 2026 el ascenso de categoría, lo que supondría un merecido premio para una entidad que siempre se ha caracterizado por un serio trabajo con la cantera que le ha llevado a codearse con los mejores clubes de Castilla y León y a seguir sacando jugadores tanto para el primer equipo como para otros de nivel similar en los que recalan los jugadores zamoranos.

El panorama no es comparable en otros deportes en los que no corren los mejores tiempos como puede ser el fútbol sala que vuelve a tener muy difícil el ascenso tanto con el Atlético Benavente como con el Ríver Zamora, mientras la continuidad en Segunda del Ríver femenino es ya complicadísima, salvo milagro.

2026 debería ser el año de la resurrección del equipo de rugby que ha perdido la provincia pero no parece sencillo que pueda volver a ponerse en marcha la siempre complicada maquinaria que exige un club de estas características. Waterpolo y tenis de mesa deben de continuar su camino pero resulta muy complicado subir peldaños en unos deportes de escasa implicación popular en los que, el mero hecho de que los clubes sobrevivan ya es todo un logro.

En cuanto al deporte individual, el pozo sin fondo del piragüismo parece secarse en los últimos años y, salvo la aportación de los veteranos (Laura Pedruelo, Eva Barrios o Carlos Garrote) o de alguna de las promesas que parecen asomarse, las posibilidades de conseguir grandes resultados en 2026 son muy limitadas, en un deporte condicionado por la división interna y por su dureza intrínseca.

Atletismo, ciclismo, tenis o taekwondo, otrora deportes que generaban deportistas de primer nivel, atraviesan momentos difíciles vinculados a las propias crisis de los clubes de la provincia, y condicionados por la falta de técnicos, de apoyos económicos y hasta de niños que nutran sus canteras. De esta forma, tendremos que cuidar como oro en paño promesas como las que está generando el Club Zamora de Badminton o como la judoka Elena Bahamonde, llamados a darnos muchas alegrías a corto plazo en dos deportes que, además, son olímpicos.n

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