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Balonmano / Primera Nacional

El BM Caja Rural Zamora salva un punto in extremis ante el BM Sanse

David Gallego, con el tiempo ya cumplido, anotó una pena máxima para lograr el empate definitivo en feudo del BM Sanse, actual segundo clasificado

Plantilla del BM Zamora

Plantilla del BM Zamora / cedida

Área 11

San Sebastián de los Reyes

Un punto más para el líder, aunque muy sufrido. El BM Caja Rural Zamora salvó un empate ante el segundo clasificado y lo hizo con David Gallego de protagonista al asumir un 7 metros con el tiempo cumplido que supuso el 2-9-29 final. Con el pitido inicial, los "Guerreros de Viriato" y el Segura e Hijos BM Sanse comenzaron un partido marcado por la intensidad y la rivalidad. No era un encuentro cualquiera: el líder de la clasificación, Zamora, con 24 puntos, visitaba al segundo clasificado, Sanse, con 20, en un duelo directo que prometía emociones desde el primer minuto. Los primeros instantes reflejaron la igualdad de fuerzas; ambos equipos se tanteaban, buscando fisuras en la defensa rival sin conseguir despegar en el marcador.

Brecha en contra

Tras los primeros diez minutos, los locales lograron abrir una pequeña renta gracias a su buena circulación de balón y a la inspiración de sus hombres claves. Sanse se colocaba tres arriba (6-3), poniendo a prueba la capacidad de reacción del líder de la tabla. El BM Caja Rural Zamora no tardó en responder: David Gallego y Gabriel Giannini comenzaron a dinamizar el ataque, aprovechando su velocidad y lectura de juego para romper la defensa madrileña. La igualdad regresó al marcador y, en el ecuador de la primera mitad, el resultado reflejaba un ajustado 7-8 a favor de los de Félix Mojón, un síntoma de que el duelo iba a ser intenso y reñido hasta el final.

A pesar del esfuerzo pistacho, Sanse volvió a escaparse tras acumular varias jugadas de mérito, situándose 11-8. La circulación de balón de los locales, combinada con una defensa sólida, ponía en apuros a Zamora, que necesitaba ajustar su plan. Fue entonces cuando el entrenador de los zamoranos solicitó un tiempo muerto, buscando reorganizar al equipo y recalcar la importancia de mantener la concentración en defensa y precisión en ataque. Tras este parón, el BMZ mejoró notablemente: Gallego y Giannini seguían liderando el ataque, creando ocasiones claras y forzando pérdidas de Sanse. El primer tiempo terminó con apenas un gol de desventaja para Zamora, reflejando la capacidad de reacción del líder y dejando claro que la segunda mitad sería un pulso constante.

El BM Zamora posa con la afición

El BM Zamora posa con la afición / cedida

Los "viriatos", decididos

La reanudación comenzó con un Zamora decidido a imponer su ritmo. La portería del líder respondió con intervenciones clave que detuvieron varios disparos peligrosos y permitieron a los zamoranos tomar la iniciativa. Los ataques eran más coordinados, con un movimiento constante que buscaba desbordar la defensa madrileña. El equipo logró colocarse dos goles arriba, demostrando por qué lideran la clasificación, pero la reacción de Sanse no se hizo esperar: ajustes defensivos y rápidos contraataques equilibraron el marcador, y a falta de veinte minutos para el final, el resultado estaba en 20-19, mostrando la tensión máxima del encuentro.

En los minutos siguientes, el partido se convirtió en un intercambio de golpes constante. Zamora acumuló ataques poco efectivos, lo que permitió a Sanse volver a escaparse hasta situarse tres goles arriba (22-19). Con la urgencia por recortar distancias, los viriatos optaron por la estrategia de jugar de 7, buscando mejorar la fluidez ofensiva y recuperar el control del choque. La maniobra permitió generar más ocasiones, con Gallego y Giannini liderando las acometidas, moviendo el balón con rapidez y buscando huecos en la defensa local. Sin embargo, la defensa de Sanse se mantuvo firme, y los goles no llegaban con la continuidad deseada. A falta de diez minutos, el marcador reflejaba 26-22, y la tensión en la pista era palpable: cada balón, cada pase y cada lanzamiento podían decidir el desenlace.

Fue entonces cuando Zamora protagonizó una reacción épica. A falta de cinco minutos, David Gallego anotó un penalti clave que recortaba la distancia. Oir Ruiz y Felipe Ferreira sumaron dos disparos potentes desde fuera del área, igualando el marcador a 27-27 y devolviendo la emoción al encuentro. Apenas un minuto después, Oier Ruiz volvió a aparecer para empatar el partido a 28, demostrando su capacidad para aparecer en los momentos más decisivos.

Recta final decisiva

La grada, con presencia de afición zamorana, contenía la respiración y los entrenadores ajustaban sus instrucciones con rapidez, conscientes de que cualquier error podría decidir el resultado.

Sanse no se rindió y logró adelantarse en la jugada siguiente, dejando al Zamora con apenas 15 segundos para intentar la igualada. La última posesión se convirtió en un ejercicio de máxima presión y concentración. El equipo zamorano consiguió una falta dentro del área que derivó en un penalti decisivo. David Gallego asumió la responsabilidad y transformó la pena máxima, salvando un valioso punto para el BM Caja Rural Zamora y cerrando un partido vibrante, cargado de emoción, giros y remontadas hasta el último segundo.

El empate final refleja la intensidad de un duelo directo entre los dos mejores equipos del Grupo B. Zamora demostró capacidad de reacción, liderazgo y carácter.

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