Saulo Hernández, técnico del Zamora Enamora, se mostró “muy contento” y satisfecho por el desempeño de sus hombres ayer en Ponferrada. Un escenario en el que sabía que “ganar era difícil” y en el que sus jugadores hicieron gala de “una gran seriedad” para alcanzar un triunfo importante.

“Es una buena victoria. Estoy muy contento porque la situación en la que acudíamos al partido no era nada buena. El día a día está siendo muy complicado este año, en especial estas últimas semanas, y los jugadores han dado toda una lección de seriedad sobre la pista. Especialmente en la primera mitad, en la que todo lo que se había hablado se hizo y han cumplido con su rol a la perfección para sacar una victoria donde pocos equipos ganan”, analizó el entrenador al término del encuentro.

Para Saulo Hernández, “pensar en ganar en Ponferrada era complicado, pero pensar en ganar sin sufrir era imposible”. De ahí que viera normal el desarrollo del duelo, en el que pese a gozar de una gran renta al descanso, hubo que pelear hasta el final por el triunfo.

En el baloncesto actual, los parciales que se dan pueden no tener mucho sentido. Los jugadores tienen un talento y un físico que pueden provocar parciales grandes en favor de uno u otro equipo. Al descanso, nosotros lo que hablamos es de una segunda mitad en la que íbamos a sufrir. No tenía sentido pensar que, en la segunda parte, nos iba a salir todo tan bien a nosotros y tan mal a ellos como ocurrió antes del descanso”, explicaba Saulo Hernández, asegurando: “el objetivo era seguir intentando llegar con opciones a los minutos finales como se hizo. En la primera parte fuimos capaces de coger un colchón de puntos importante y, con él, pues hemos conseguido pelear por la victoria y superar esos instantes en los que la afición local apretó y el Clínica Ponferrada encontró esas rachas de buen juego y acierto de las que suele disponer como local”.